Diputados del oficialismo presentaron el jueves a una comisión del Congreso una nueva versión del proyecto de ley que busca permitir la producción y venta de marihuana en Uruguay, que incluye la creación de un "Instituto Nacional del Cannabis" y la posibilidad de que los consumidores cultiven sus propias plantas.

"Hoy presentamos (el nuevo texto) a los integrantes de la oposición en la Comisión de Adicciones" de la cámara baja, dijo a The Associated Press el diputado Sebastián Sabini del oficialista Frente Amplio de izquierda. "Ahora la comisión recibirá delegaciones y también esperamos sugerencias de la oposición. Esperamos que antes de un mes se esté votando en la comisión y antes de fin de año votarlo en la Cámara de Diputados", agregó.

El nuevo texto crea el Instituto Nacional del Cannabis "que va a tener la potestad de dar licencia en toda la cadena productiva y en los diferentes usos, sea recreativo, medicinal o industrial", explicó Sabini, que participó de su redacción.

"También define que podrán existir autocultivadores y clubes de cultivadores y que se podrá comprar marihuana en dispensarios públicos", añadió, subrayando que "se considerará como dato protegido y sensible la identidad del comprador".

Sabini publicó en la red Twitter un enlace al texto del proyecto. El mismo establece que se autoriza "la plantación, el cultivo y la cosecha domésticos de hasta seis plantas de cannabis" y "el producto de la recolección de la plantación precedente hasta un máximo de 480 gramos".

Agrega que "los clubes de membresía podrán tener un máximo de quince socios; podrán plantar un máximo de 90 plantas de uso psicoactivo y obtener como producto de la recolección de la plantación un máximo de 7.200 gramos anuales" al tiempo que el Poder Ejecutivo reglamentará los "mecanismos de acceso a las semillas". Las plantaciones o cultivos deberán ser autorizados previamente por el Instituto Nacional del Cannabis y estarán bajo su control.

El proyecto de ley no fija quién va a producir la marihuana que se venda sino que le concede al Estado la potestad de determinarlo, por lo que podrían hacerlo entidades públicas o privadas a determinar, explicó el diputado.

Sabini, que participó junto a otros diputados del Frente Amplio y asesores legales y técnicos de la modificación al proyecto original presentado por el gobierno en agosto, se mostró cofniado en que el texto será aprobado una vez llegue a la Cámara de Diputados. El gobierno del ex guerrillero izquierdista José Mujica tiene mayoría en el Congreso.

Por su parte, el sociólogo Agustín Lapetina, asesor del Ministerio de Desarrollo Social para el tema drogas, dijo a la AP que el texto "busca promover la salud pública e individual".

"La marihuana es la más consumida de las drogas ilegales y es mucho menos riesgosa que otras como la pasta base" de cocaína, explicó.

El sociólogo explicó que el objetivo de la iniciativa ley es "separar los dos mercados, el de la marihuana del de drogas más riesgosas, para minimizar la probabilidad de que un consumidor de cannabis vaya al mercado negro y termine en otras drogas".

También apunta a "no criminalizar al usuario de marihuana, como ocurre ahora, que está prohibida la producción y la comercialización".

Para Lapetina "seguramente el Estado no será el productor principal, sino que dará licencias para producir, distribuir y para vender". Además "por medio de estas licencias recaudará fondos para financiar campañas públicas de educación y prevención del consumo", añadió.

El activista Juan Vaz, miembro de la Asociación de Estudios del Cannabis del Uruguay, grupo que promueve la legalización de la marihuana y ha participado en reuniones técnicas sobre el tema con el gobierno, consideró positivo el proyecto.

"Me pareció bueno, muy innovador, completo, abarca casi todas las situaciones que tiene la cadena", dijo a la AP. "En este momento estamos estudiando todo lo que conlleva el instituto del cannabis que crea la ley", agregó.

Vaz se mostró sorprendido por la limitación a 15 miembros en los clubes de cultivadores que establece el proyecto pero destacó que "todo es mejorable... estamos en un momento de cambios  para los cuales no hay recetas, porque nadie había transitado antes este camino".