El ministro de Defensa surcoreano, Kim Kwan-jin, ha llamado hoy a "la cooperación y entendimiento" a nivel mundial para hacer frente a las "amenazas" de Corea del Norte en la primera jornada de sesiones del Diálogo de Defensa de Seúl (DDS).

Viceministros y altos cargos de 15 naciones de Asia-Pacífico, la Unión Europea (UE) y Estados Unidos participan hasta mañana viernes en este foro de seguridad dedicado a debatir los esfuerzos conjuntos para detener la proliferación de armas de destrucción masiva y el programa de armas nucleares de Corea del Norte.

"Las armas nucleares, el programa de misiles y las provocaciones militares norcoreanas están obstaculizando la paz en la península de Corea y en la región Asia-Pacífico", indicó Kim en su discurso, en el que pidió a la comunidad internacional cooperar para "afrontar estas amenazas y buscar la prosperidad conjunta".

El ministro de Defensa afirmó que la región de Asia-Pacífico se ha convertido en un "punto estratégico" en la medida en que EE.UU. eleva progresivamente sus esfuerzos de defensa en esta zona, donde China se ha reivindicado como gran potencia mundial.

"Hay varios focos de conflicto en la región, desde la carrera armamentística hasta disputas territoriales y problemas históricos", aseveró Kim, que deseó que las partes protagonicen debates profundos "para desarrollar relaciones" productivas.

La primera edición del Diálogo de Defensa de Seúl, abierto oficialmente ayer, consta de tres sesiones, la primera de ellas sobre los retos comunes de seguridad en la región Asia-Pacífico.

En la segunda de las sesiones los participantes abordarán la cooperación para acabar con la proliferación de armas de destrucción masiva, y en la tercera analizarán medidas para enfrentarse a las amenazas cibernéticas y mejorar la eficiencia de las operaciones de defensa.

Filipinas, Canadá, Australia, Malasia, Tailandia, Japón, Nueva Zelanda y Vietnam han enviado al foro a viceministros o equivalentes en defensa, mientras que por parte de EE.UU. acude Jan-Marc Jouas, comandante adjunto de las fuerzas de este país estacionadas en Corea del Sur.

Corea del Sur considera objetivos prioritarios la desnuclearización y la no proliferación de armas de destrucción masiva de Corea del Norte.

Ambos países permanecen técnicamente enfrentados desde la Guerra de Corea (1950-53), que finalizó con un armisticio nunca reemplazado por un tratado de paz.