Desde una antigua salitrera en el desierto del norte de Chile, comenzó el jueves la segunda versión de una carrera en el que participan vehículos a tracción solar.

Los vehículos en las dos categorías en que está dividida la prueba recorrerán 1.300 kilómetros durante sus cuatro días de duración, informó Mauricio Zanotti, vocero del comité organizador de la Carrera Solar Atacama.

En la categoría denominada Desafío Solar Atacama de autos solares participan siete prototipos impulsados sólo por la energía solar provenientes. Los vehículos provienen de Chile, India, Venezuela y Argentina.

La otra categoría llamada Ruta Solar es la de vehículos híbridos impulsados por energía solar y tracción humana y en ella corren ocho participantes.

Además de cumplir una serie de condiciones técnicas, los vehículos no deben tener un costo superior a los 7.000 dólares, pues la idea de sus organizadores es que triunfe el ingenio más que la cantidad de recursos.

La mayoría de los participantes pertenece a centros universitarios. En el caso de Venezuela los dos equipos son de la Universidad Simón Bolívar y de la Universidad Nacional Experimental Politécnica Antonio José de Sucre.

La partida de la prueba estuvo en la oficina salitrera Humberstone, una antigua explotación minera convertida en un museo, situada a unos 1.700 kilómetros al norte de esta capital.

Durante los cuatro días de la competencia, que concluirá el lunes, los competidores recorrerán varias localidades del desierto chileno. El equipo ganador de los autos solares obtendrá un premio de 30.000 dólares. En la categoría de vehículos híbridos el premio será de unos 9.000 dólares.

El recorrido de este año es más extenso en unos 300 kilómetros que el de la primera versión de la prueba el año pasado.