Después de permanecer en prisión durante más de tres años por sus probados vínculos con las bandas paramilitares, el ex senador Mario Uribe, primo segundo del ex presidente Alvaro Uribe, recuperó el jueves la libertad, se informó oficialmente.

La libertad condicional a Mario Uribe le fue concedida por un juzgado de ejecución de penas de la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia y a 250 kilómetros al noroeste de Bogotá, explicó en un comunicado el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC).

La libertad le fue concedida por haber cumplido las tres quintas partes de su condena, agregó el INPEC en su comunicado divulgado en un correo electrónico.

El ex senador no atendió de inmediato llamados de The Associated Press a su celular.

La Corte Suprema de Justicia condenó en febrero de 2011 a 90 meses de cárcel al mencionado ex congresista por el delito de concierto para delinquir o la asociación de dos o más personas para cometer un número indeterminado de crímenes.

En total el ex senador estuvo en prisión 37 meses, incluido el tiempo en prisión mientras era procesado. Uribe además redimió 17 meses de su pena por estudio y trabajo en la cárcel, un beneficio que otorgan las leyes colombianas.

El ex senador, de 63 años, quien fue presidente del Congreso entre 2000 y 2001, estaba detenido desde febrero de 2010 cuando la Corte Suprema ordenó su recaptura por sus presuntos nexos con el jefe narcoparamilitar Salvatore Mancuso, extraditado en mayo de 2008 por el gobierno del entonces presidente Uribe (2002-2010) a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico.

Según la investigación, el ex senador hizo un pacto con Mancuso para las elecciones parlamentarias de marzo de 2002 para que los paramilitares tuvieran aliados en el Congreso.

El ex senador --quien siempre trabajó en política con el ex mandatario Uribe y ambos fundaron en 1985 un partido llamado "Colombia Democrática"-- aceptó en su momento haberse reunido en una oportunidad con Mancuso pero sostuvo que no fue para hacer pactos políticos sino que fue "engañado" y llevado por una política al local del encuentro sin saber que se trataba del jefe narcoparamilitar.

Hasta la jornada, Mario Uribe se encontraba recluido en una cárcel ubicada cerca de Medellín.