NH Hoteles perdió 50 millones de euros en los nueve primeros meses del 2012, frente a unas ganancias de 1,4 millones alcanzados en el mismo período del año pasado, debido al deterioro económico de los países del sur de Europa, principalmente España.

El resultado recurrente del grupo también fue negativo, con unos números rojos de 26,6 millones de euros, un 83,5 % más que durante el mismo periodo de 2011, por la venta de activos del año anterior y el incremento del gasto en indemnizaciones por reestructuraciones de plantillas, para reducir las diferencias en gasto de personal en España e Italia en comparación con Benelux y Europa central.

Los ingresos ascendieron a 979,6 millones de euros, lo que supone un descenso del 3,7 % frente a los más de 1.017 millones facturados entre enero y septiembre del 2011, ha informado hoy la cadena hotelera a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El resultado bruto de explotación, ebitda, se contrajo en un 13,8 %, al pasar de 112 millones de euros en los nueve primeros meses del 2011 a los 96,6 millones registrados hasta septiembre del presente ejercicio.

No obstante, si aislamos los efectos que alteran la comparativa (cierres de hoteles y gastos extraordinarios en las áreas Comercial y de Sistemas) el ebitda hotelero habría crecido un 1,7 % entre enero y septiembre de 2012, apuntan desde el grupo hotelero.

Aunque la compañía continúa aplicando ajustes en la base de coste que permitan compensar el entorno de debilidad actual, el objetivo de ebitda recurrente para 2012 sufriría una reducción del 15 % respecto al año anterior, y las ventas se contraerán entre el 2 % y el 3 %, según las estimaciones de NH.

La deuda financiera neta se ha reducido hasta 1.009,9 millones de euros a 30 de septiembre de 2012 desde los 1.067,9 millones.

En cuanto a la actividad hotelera por mercados, Europa Central, con un tamaño similar de habitaciones consolidadas a España, ha pasado a ser la primera unidad de negocio por ingresos y la segunda por Ebitda tras Benelux.

Europa Central sigue mostrando un sólido crecimiento, mientras que España, con los precios más bajos del grupo, un mercado laboral poco flexible y un alto porcentaje de rentas fijas sigue lastrando los resultados consolidados.

En este sentido, la compañía tiene entre sus objetivos reducir los gastos de personal y los arrendamientos de manera especial en el territorio español.

Respecto a Sotogrande, incrementó sus pérdidas un 6,6 % hasta los 14,5 millones de euros, en tanto que el resultado bruto de explotación (Ebitda) aumentó en un 51,7 % sus números rojos hasta los 3,3 millones.

La actividad inmobiliaria contabilizó una pérdida de 9 millones, el 91,5 % menos tras haber dotado una provisión por depreciación de existencias por 9,4 millones y por los gasto de indemnizaciones por despidos de 0,6 millones y los ingresos se incrementaron un 30 % hasta los 15 millones.

La facturación de los servicios turísticos cayó un 6,4 % hasta los 11,7 millones.