Los "monstruos" del grupo español Basurama han invadido una plaza de Bangkok para fomentar el reciclaje de las bolsas de plástico en una instalación que invita a la interacción y el juego.

Los cuatro gigantes, confeccionados con bolsas rescatadas de un vertedero, se exhiben hasta el próximo miércoles frente al Centro de Arte Contemporáneo de Bangkok (BACC) dentro del festival de diseño y arte urbano "Art In The City".

El público puede introducirse en el interior de dos de ellos, un platillo volante con pinchos y una cabeza gigante, para experimentar de forma lúdica la longevidad amenazante de estos residuos.

Por si no es suficiente terror, dos cíclopes de polietileno observan amenazadores a los peatones que se aventuran en esta exposición bautizada "Plastic Bangkok".

Basurama, formado hace nueve años por un grupo de arquitectos con el objetivo de estudiar los procesos productivos y las posibilidades creativas para gestionar los desechos, tiene en cuenta los problemas medioambientales de las ciudades a la hora de plantear sus instalaciones.

"Lo primero que nos llamó la atención de Bangkok es que se gastan 600.000 bolsas de plástico al día. Así que nuestra intención fue trabajar con las bolsas que la gente tira a la basura para que se pudiera ver de alguna manera este problema, los procesos del consumo", dijo a Efe Juan López-Aranguren, uno de los miembros del grupo.

López-Aranguren, junto con su colega Mónica Gutiérrez, apelan tanto a la responsabilidad como al aspecto lúdico para atraer al público.

"Por eso hemos construido estos cuatro monstruos que se encuentran en la plaza. Básicamente, queremos que la gente interactúe y se de cuenta de que estas bolsas vienen directamente del vertedero", agregó el artista desde dentro del platillo inflado con un potente ventilador.

"Lo que hemos hecho ha sido limpiarlas, arreglarlas, perfumarlas, vestirlas de domingo y transformarlas en estos objetos donde la gente puede entrar, salir y pasar el rato", describió con humor el arquitecto.

La instalación también ha sido un desafío para ganarse la confianza e incluso el apoyo del personal del Centro de Arte Contemporáneo de Bangkok, que al principio incluso protestaron a la dirección por el mal olor de las bolsas recogidas del vertedero.

"Cuando las lavamos y empezamos a montar las figuras, la cosa cambió e incluso nos ayudaban", explicó divertida Gutiérrez.

Tailandia padece un problema de gestión de residuos de bolsas de plástico por su excesivo uso en puestos callejeros, tiendas y supermercados, donde hasta un chicle es suficiente para entregarlo dentro de uno de estos envases.

Mientras que el empleo medio de una bolsa de plástico dura entre 12 y 20 minutos, su descomposición natural se produce en un período de entre 15 y 1.000 años, además de provocar unos gastos de 21 millones de dólares (16 millones de euros) anuales en Tailandia.

Basurama ha participado en festivales y desarrollado proyectos e instalaciones en ciudades de todo el mundo como Niamey (Níger), donde crearon un parque de juegos con materiales de desecho, o Santo Domingo, donde aprovecharon el plástico tirado en el paseo marítimo para montar la instalación "Tsunami de basura".

Otras ciudades en las que han estado son Madrid, Milán, Buenos Aires, Asunción, Lima o Casablanca.

"Art In The City" ("Arte en la ciudad") también incluye otras actividades como conferencias de arquitectos y diseñadores internacionales, la proyección de un documental sobre el activista y artista chino Ai Weiwei o exhibiciones de arquitectura y diseño japoneses.

Gaspar Ruiz-Canela