La canciller alemana, Angela Merkel, aseguró hoy que se pueden "superar" las diferencias entre Berlín y París sobre los presupuestos europeos, porque "ambos quieren un resultado" en la cumbre europea de la próxima semana.

En la rueda de prensa que siguió a su reunión en Cancillería con el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, la jefa del Gobierno alemán destacó que ambos países están "trabajando estrechamente" para lograr un acuerdo en torno a los presupuestos para la Unión Europea (UE), que se debatirán en el encuentro extraordinario previsto para los próximos 22 y 23 de noviembre en Bruselas.

"Ambos países queremos obtener un resultado (en la cumbre). Tenemos distintos intereses pero estoy convencida de que las diferencias se pueden superar", afirmó.

La canciller abordó también con Ayrault la situación de Grecia, en suspenso desde hace semanas por las diferencias en el seno de la "troika" -integrada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE)- para consensuar un informe sobre la situación general del país.

"Esperamos un informe de la 'troika' tan pronto como sea posible", subrayó la canciller, que añadió que el Eurogrupo no puede tomar una decisión sobre la transferencia del próximo tramo del rescate heleno -de 31.500 millones de euros- hasta que no cuente con el informe completo del trío supervisor.

Merkel indicó que si el documento final está disponible antes del próximo martes, los ministros de Finanzas del Eurogrupo, que celebran ese día una reunión extraordinaria, "podrían acordar una solución" al respecto.

"No hemos hablado de quitas. Saben nuestra opinión (de Alemania) desde hace meses. Y no ha cambiado", señaló la canciller al ser interrogada sobre una eventual nueva reestructuración de la deuda pública griega.

Sin citar posibles medidas en la mesa de negociación, Ayrault apuntó a este respecto que Francia y Alemania están dispuestas a "hacer todo lo posible para que Grecia permanezca en la eurozona".

La canciller recordó el "significado fundamental" de las relaciones bilaterales, tanto para ambos países como para "el desarrollo de Europa".

El eje franco-alemán, afirmó Ayrault, es "absolutamente necesario" para la UE, por lo que ambos gobiernos tienen la responsabilidad de "cuidar" las relaciones bilaterales entre París y Berlín.