La londinense Royal College of Arts (RCA), una de las escuelas de arte más influyentes del mundo, celebra su 175 aniversario con una exposición que recorre el trabajo de sus alumnos más brillantes, como Henry Moore, David Hockney o Tracey Emin.

La universidad de arte y diseño que más años lleva en funcionamiento del mundo exhibe orgullosa su mejor legado: muchas generaciones de estudiantes que han tenido una peso notable en la escena artística del Reino Unido.

La muestra "The Perfect Place to Grow (El lugar perfecto para crecer)", que se puede ver desde mañana hasta el 3 de enero en la sede de esa escuela, adopta su nombre de una obra de una de sus más reconocidas alumnas, Tracey Emin, nominada al premio Turner en 1999.

A través de 350 obras de 180 de sus estudiantes, la exposición explora la enorme influencia que han tenido sus pupilos tanto en las diferentes disciplinas artísticas como en el pensamiento y la crítica.

La lista es interminable con artistas como David Hockney, Peter Blake, Chris Ofili o los hermanos Chapman, el diseñador industrial Jack Dyson, figuras del mundo de la moda como Zadra Rodhes o Philip Treacy y el director de cine Ridley Scott.

"Muchos artistas, escritores y diseñadores han estudiado en la RCA y su influencia a lo largo de 175 años ha moldeado profundamente la vida moderna", explica Paul Thompson, rector de la universidad y comisario de la muestra.

La fundación de la ahora universidad especializada en cursos de postgrado se remonta a 1873, como una escuela gubernamental de diseño, con el objetivo de formar a jóvenes artesanos que trabajaban con la cerámica, los textiles y la ornamentación en la entonces potente industria británica.

En su inauguración contó con 12 alumnos y, 175 años más tarde, la Royal College of Art tiene más de 1.200 estudiantes de 58 nacionalidades diferentes.

Lo que comenzó como un taller de artes aplicadas se ha convertido en una factoría de creatividad y pensamiento, con un papel fundamental sobre todo en el nacimiento del movimiento de escultura británica moderna de los años 20 y el desarrollo del arte pop en los 60.

El calibre del nivel de sus estudiantes se pone de manifiesto con las esculturas de Henry Moore, que pasó por la escuela como alumno y fue profesor de 1924 hasta 1931, época en la que coincidió con otra figura clave de la escultura británica, Barbara Hepworth.

En pintura destaca David Hockney, de quien se pueden apreciar sus primeros trabajos de la década de los 60, cuando era alumno, en los los ya mostraba un estilo muy personal y también su actitud provocadora en asuntos como la sexualidad.

Junto a sus primeras pinturas, se exhibe una carta de abril de 1963 en la que Hockney recibía la noticia de que había suspendido el curso, que más tarde consiguió aprobar.

La lista continúa con artistas clave en el movimiento de los British Young Artists, que ha marcado la escena artística británica de las dos últimas décadas con los nombres como Tracey Emin, Chris Ofili y los hermanos Jack y Dinos Chapman.

Además, si por algo es conocida la RCA, es por haber formado a algunos de los más brillantes nombres del diseño industrial, entre los que destacan el israelí Rod Aron y el británico James Dyson, fundador de la poderosa compañía que lleva su nombre.

En la exposición se puede también ver el modelo de Porche 991, creado por Matthias Kulla, uno de los muchos estudiantes de la escuela fichados por el departamento de diseño de la firma automovilística alemana.

En moda, la RCA muestra orgullosa algunos de los trabajos de alumnos como la veterana diseñadora Zandra Rhodes, el sombrero Philip Treacy y el joven Christopher Bailey, que ha conseguido reinventar la centenaria firma británica Burberry.

HASH(0x9a1b40c)

Ramón Abarca.