El primer ministro jordano, Abdalá Ensur, aseguró hoy que la decisión de subir el precio a los combustibles y eliminar los subsidios a productos energéticos era impostergable debido al grave déficit público.

En una entrevista con el canal de televisión catarí Al Yazira, Ensur defendió la medida adoptada el pasado martes por su Gobierno, que ha desencadenado una ola de protestas sin precedentes en Jordania.

"El presupuesto jordano es de 12.000 millones de dólares y el déficit llega a 8.000 millones. ¿Qué recursos le quedan al Gobierno para pagar los salarios y cubrir los servicios públicos?", se preguntó Ensur.

El jefe de Gobierno subrayó que "la situación financiera de la hacienda jordana ha sufrido este año lo peor", debido a la crisis financiera mundial, a que no llegaron las ayudas prometidas por algunos países árabes y al corte del suministro de gas egipcio.

En cuanto a los subsidios, Ensur justificó que el Gobierno jordano pierde 1.250 millones de dólares al tener que importar y vender a precios reducidos la gasolina y el combustible para la generación de energía.

Pese a la medida aprobada, señaló que las familias de seis miembros o más y con ingresos anuales inferiores a 15.000 dólares no se verán afectadas por la retirada de los subsidios.

Preguntado por el momento en el que ha sido adoptada esta reforma, a poco más de dos meses de las elecciones legislativas, Ensur afirmó que "debido a la situación financiera no podían postergar esta decisión".

En su opinión, la solución al descontento popular es "una solución democrática", que implica participar en las elecciones parlamentarias del 23 de enero.

Ensur expresó su respeto a quienes participan en las manifestaciones, que calificó de "acciones democráticas", pero rechazó las demandas de caída del régimen.

En este sentido, argumentó que en Jordania no hay presos políticos y apuntó que los detenidos en estos dos últimos días -más de 150- son manifestantes que han atacado propiedades públicas y privadas.

Las protestas comenzaron el pasado martes después de que el Ejecutivo de Ensur decidiera eliminar los subsidios a productos energéticos y elevar los precios del combustible entre un 31 y un 54 %, en un intento sin precedentes de corregir el déficit del presupuesto público.

Jordania ha sido escenario de protestas para pedir reformas políticas desde principios de 2011, al calor de la primavera árabe, y en la actualidad estaban centradas en rechazar la ley electoral que regirá en los próximos comicios.

Sobre esta ley, Ensur dijo que "personalmente" se opone a ella, pero que "de este problema se sale mediante elecciones", y que el Parlamento salido de las urnas puede enmendar la ley después.

Por último, deseó que "Dios evite al pueblo jordano lo que ocurre en países vecinos", en alusión a Siria, cuya crisis calificó de "guerra civil".

Las protestas de estos dos días en Jordania han supuesto una escalada en la violencia y en las demandas de los manifestantes, que han comenzado a pedir el derrocamiento del régimen encabezado por el rey Abdalá II, una "línea roja" que no se había cruzado.