El gobierno de Francia planteó el jueves la posibilidad de dotar a los rebeldes sirios de "armas defensivas" y dijo que pedirá a la Unión Europea que contemple levantar el actual embargo de armas a esa nación.

El ministro de Relaciones Exteriores francés, Laurent Fabius, dijo que el embargo de armas de la UE está impidiendo que los rebeldes sirios puedan defenderse plenamente.

"No debemos militarizar el conflicto... pero obviamente es inaceptable que haya zonas liberadas que estén siendo bombardeadas" por el régimen de Assad, alegó Fabius en una entrevista con la radioemisora RTL. "Tenemos que encontrar un buen equilibrio", agregó.

La guerra civil en Siria, que comenzó como un levantamiento popular contra el régimen del presidente Bashar Assad, ha causado la muerte de más de 36.000 sirios desde marzo de 2011, según los activistas que se oponen a Assad. Los combates y las oleadas de refugiados en busca de seguridad también se han extendido a varios de los vecinos de Siria, como Israel, Líbano, Turquía y Jordania.

El tema de Siria seguramente estará en la agenda de la reunión de ministros del Exterior de la UE, que se efectúa el lunes en Bruselas.

"Se resucitará la cuestión de las armas defensivas", dijo Fabius, sin precisar a qué tipo de armas se refería. "Esto no puede hacerse sin una coordinación entre europeos".

Entre las naciones occidentales, Francia ha estado a la vanguardia del conflicto sirio. París reconoció rápidamente el martes a una nueva coalición opositora que se formó el domingo como la única representante del pueblo sirio. Francia fue el primer país occidental en hacerlo.

Francia ya ha estado canalizando ayuda a los rebeldes sirios, pero se espera que ahora lo haga a través de la nueva coalición.

Por su parte, Rusia se sigue oponiendo a la que la oposición siria reciba asistencia externa.

El vocero de la cancillería rusa, Alexander Lukashevich, dijo durante una conferencia el jueves que cualquier ayuda extranjera a quienes combaten contra el gobierno de Assad representaría una " violación grave" de los principios básicos del derecho internacional. Lukashevich citó un documento de la ONU de 1970 que dice que ningún país debe ayudar ni financiar acciones militares destinadas a la destitución violenta de un gobierno extranjero.