Los extranjeros que viven en Bolivia o están de paso serán censados el próximo miércoles y deben cumplir con las mismas prohibiciones de circulación, viajes internos y de consumo de alcohol que los bolivianos en esa jornada, informó hoy el Gobierno.

Todas las personas que pasen la noche antes del censo en Bolivia, incluidos los extranjeros en los hoteles, serán empadronadas y deberán cumplir con "el auto de buen gobierno", dijo a Efe una fuente del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Bolivia se paralizará casi por completo ese día para el recuento de su población por primera vez desde 2001, en una jornada en la que están prohibidas todas las actividades privadas y públicas.

Las restricciones en la circulación excluyen a los embajadores, cónsules y personal extranjero de las legaciones diplomáticas, pero deben tramitar ante el INE permisos especiales para transitar.

Los vuelos internacionales están permitidos y quienes salgan de Bolivia serán censados en las terminales aéreas por brigadas especiales, pero no los que lleguen al país, precisó el INE.

El "auto de buen gobierno" que regirá las 24 horas del miércoles 21 obliga a la gente a permanecer en sus viviendas u hoteles y pondrá al país bajo vigilancia de la Policía y el Ejército que pueden detener a los infractores hasta la medianoche.

Autoridades departamentales han emitido sus propias normativas y en el caso de La Paz, se estableció una multa que va de 144 a 430 dólares para quienes circulen sin permiso a pie o en vehículos, realicen operaciones de comercio y servicios o que consuman alcohol en cualquier establecimiento, casa u hotel.

El veto sobre el consumo de bebidas alcohólicas, que se aplica en elecciones y ahora en el censo, tiene que ver con un intento de las autoridades de evitar eventuales incidentes violentos.

En la actualidad, la población proyectada en Bolivia supera los 10 millones de habitantes, según el INE, que en 2001 registró a 8,6 millones de personas.