Hidrógeno enamorado". Este es el título de la antología poética de Ernesto Cardenal, publicado con motivo del Premio Reina Sofía 2012, que hoy recibirá el poeta nicaragüense, un galardón a una vida y a una obra dedicada "a los oprimidos y a los pobres".

Así lo manifestó hoy el propio poeta durante la presentación de este volumen, que incluye una amplia selección de poemas elegidos por él mismo, desde sus primeros libros hasta sus últimos trabajos, con la edición y prólogo de la profesora María Ángeles Pérez López, y publicado por la Universidad de Salamanca y Patrimonio Nacional.

"Todavía queda por hacer la revolución mundial, que es algo inevitable", dijo el poeta, al tiempo que se mostró muy agradecido con el premio, dotado con 42.100 euros (53.584 dólares) y la publicación de esta antología.

"Estoy muy agradecido por este premio no muy merecido", manifestó con voz firme y su eterna boina negra Ernesto Cardenal, vestido con una camisa blanca, como su pelo y su barba, y citando a T. S. Eliot, quien decía que la grandeza de una obra literaria muchas veces se debe a valores extraliterarios.

Pues bien, comentó, "mi poesía no tiene verdadera grandeza: su mérito ha sido extraliterario, y este ha sido mi mérito, mi dedicación a favor de los oprimidos y los pobres, lo que se ha llamado teología de la liberación o teología de las bases, y a la que me he consagrado principalmente".

Tras estas palabras, Ernesto Cardenal (Granada, Nicargaua, 1925), poeta, sacerdote, escultor, pintor, exministro de Cultura con el gobierno sandinista de Nicaragua entre 1979 hasta 1987, místico y muy interesado por la naturaleza, la ciencia y el cosmos, leyó un poema que incluye esta antología, "El celular".

"El teléfono es un invento que no solo lo utilizan los ricos sino también los pobres. En el África negra, todos tienen celulares, pero esconden un crimen oculto y es del que hablo en mi poema, tras la exaltación de este invento", subrayó el poeta.

Y es que Ernesto Cardenal habla en su poema del coltán (el mineral del que se extrae la materia clave para los móviles y otras tecnologías), por el que mueren miles de personas en el Congo.

María Ángeles Pérez López, la editora del volumen, dio diez razones para leer a Cardenal. La primera, por el impacto que produce leerlo, desde sus primeros epigramas, donde ya daba a conocer un mundo poético que tanto tiene que ver con la condición humana.

La segunda, por su esteriorismo, el nombre de un estilo, que se desarrolló en el siglo XX y que introdujo una poesía creada con imágenes del mundo exterior, con elementos de la vida real.

La tercera, por su visión integral de lo humano, por todos sus saberes que están unidos por la raíz común del amor.

Un cuarto motivo, para la editora, sería porque nada de lo humano le es ajeno: es un poeta científico. El quinto, porque para el poeta el amor es lo sustantivo. "Es un poeta místico y entiende el amor como algo transcendente y místico", ha subrayado.

La unión entre tradición y originalidad es el sexto motivo para esta profesora, junto con su faceta de traductor y su amor por la naturaleza, que da lugar a la ecopoesía; por su humildad y deseo de justicia y, para cerrar esta decena de propuestas, por su profunda vitalidad y su compromiso con el hecho artístico.

Cardenal está estos días en Madrid, donde ya el pasado miércoles recibió el homenaje de la Fundación Autor de la SGAE, que en colaboración con la Universidad de Veracruz, ha creado un disco libro "Dos en uno", con poemas del poeta nicaragüense interpretados por Inés Fonseca. También la editorial Trotta ha reeditado en una edición especial el "Canto cósmico".

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Carmen Sigüenza.