El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció hoy que ya llegaron al país "los primeros" aviones multipropósito chinos Y-8 que pasarán a la flota de la Fuerza Aérea nacional para garantizar la soberanía y defensa del país.

"Y-8 para la soberanía y defensa del país", dijo Chávez durante una reunión con varios de sus ministros transmitida en cadena obligatoria de radio y televisión, modalidad que ha venido empleando en las últimas semanas desde su última aparición en un acto masivo, el pasado 7 de octubre, cuando conquistó su reelección.

"Vinieron desde China, cruzaron África, pasaron por Brasil y aterrizaron ayer anocheciendo en Maracay (centro de Venezuela), en la base aérea El Libertador", añadió el jefe de Estado, quien aseguró que los "grandes aviones" son de transporte.

Chávez señaló que las aeronaves reemplazarán a los Hércules de fabricación estadounidense con los que contaba el país.

"¿No ve que los gringos no nos quisieron vender más los repuestos de los viejos Hércules?, que son muy buenos y ya nos quedan son unos poquitos aviones Hércules", argumentó Chávez, quien explicó que las naves fueron traídas por tripulaciones chinas que las entregaron a sus similares venezolanos.

Insistió en que el país no tenía "aviones casi". "Dos Hércules y a veces uno, porque había que quitarle un repuesto a uno para ponérselo al otro, el mantenimiento a veces en situaciones de riesgo, porque, bueno, EE.UU. se negó a suministrarnos repuestos y mucho menos a vendernos un nuevo lote de aviones Hércules", sostuvo.

"Tremendos aviones los Hércules, pero los aviones Y-8 chinos no se quedan atrás", complementó el mandatario venezolano.

En junio pasado, el fabricante de aviones chino AVIC Xian Aircraft Industry anunció el envío de ocho aparatos comerciales del modelo Y-8 a Venezuela.

El fabricante estatal AVIC, del que forma parte AVIC Xian, está aumentando sus exportaciones y ya ha vendido 25 modelos Y-8 al exterior, incluyendo países como Sri Lanka, Sudán, Birmania e Irán.

Estados Unidos estableció en 2006 un veto a la venta a Venezuela de su armamento basado en una supuesta falta de cooperación venezolana en la lucha antiterrorista.

La medida incluye la prohibición de todo tipo de ventas de armas y tecnología bélica por parte de terceros países a Venezuela y supone su inclusión en la lista estadounidense de naciones a las que considera que "no cooperan plenamente" en la lucha antiterrorista.