El Gobierno birmano ha amnistiado unos días antes de recibir al presidente de Estados Unidos, Barak Obama, a 452 presos entre que los que figura un número indeterminado de disidentes encarcelados por el anterior régimen militar.

La medida de gracia fue anunciada hoy por la prensa estatal, que la calificó de intento del Ejecutivo del presidente Thein Sein para promover la buena voluntad y la relación bilateral cuando aguarda que la visita oficial de Obama, prevista el próximo lunes, suponga el respaldo definitivo de EEUU a la política reformista que adoptó hace 20 meses a raíz de la disolución de la dictadura militar.

Según los medios de comunicación locales, el decreto de amnistía aprobado por Thein Sein por "motivos humanitarios y "de acuerdo a la Constitución y la legislación penal", alcanza también a diez presos extranjeros cuyas respectivas nacionalidades no han sido reveladas y que serán expulsados de Birmania (Myanmar).

"Sabemos que 36 presos que estaban en la prisión de Insein han sido liberados hoy", dijo a la televisión estatal, Toe Kyi, activista del Grupo de Exprisioneros Birmanos, sin precisar si se trataba de políticos y en alusión al penal de máxima seguridad ubicado a las afueras de Rangún, la antigua capital.

Desde que Thein Sein asumió las riendas del país en marzo de 2011 al frente de un Gobierno civil aunque integrado en su mayoría por militares afines al anterior régimen, han sido excarcelados unos 700 birmanos condenados por activismo político, de acuerdo a los datos que maneja la Asociación para la Asistencia a los Presos Políticos.

En la actualidad, la principal formación de la oposición, la Liga Nacional por la Democracia que encabeza la nobel de la paz, Aung San Suu Kyi, estima que unos 330 birmanos, entre ellos algunos miembros de esta agrupación, permanecen encarcelados por motivos políticos.

Las diferentes amnistías decretadas por Thein Sein han ayudado a que la comunidad internacional crea que el actual Gobierno dirige a Birmania hacia la democracia.

Y por otro lado, han contribuido, también, a que EEUU y otras naciones hayan levantado o relajado las sanciones impuestas a este país en respuesta a la continúa violación de los derechos humanos durante el más de medio siglo que vivió bajo una férrea dictadura.

La visita oficial de Obama a Birmania, la primera que hará a este país un presidente de EEUU, forma parte de la gira que realizará del 17 al 20 de noviembre por el Sudeste Asiático, y que incluye Tailandia y Camboya, donde participará con una veintena de jefes de Estado o de Gobierno en la Cumbre de Asia Oriental.

De acuerdo a un mensaje de la Casa Blanca escrito por la asesora especial del presidente, Samantha Power, el viaje de Obama a Birmania obedece a que existen "signos de progreso" y persigue dar "pasos específicos para reconocer los esfuerzos del gobierno y alentarle a que prosiga con las reformas".

Obama, que efectuará el primer viaje oficial al extranjero desde su reelección este mismo mes, se entrevistará el próximo lunes con Thein Sein y con Suu Kyi, líder de la oposición parlamentaria desde que ganó su escaño en las elecciones legislativas parciales celebradas el pasado abril.

La secretaria de Estado Hillary Clinton, dijo ayer en la ciudad australiana de Perth, que el presidente estadounidense abordará con Thein Sein la reforma política, la reconciliación con las guerrillas de los grupos étnicos, la liberación de los presos y la violencia sectaria en el estado de Rakhine, donde han muerto cerca de cien personas desde junio pasado.

Clinton, quien se unirá a Obama el próximo domingo en Tailandia, visitó el pasado diciembre por primera vez Birmania, como parte de la reorientación de la política exterior estadounidense hacia Asia cuando aumenta rápidamente en la región la influencia de China.

Miguel F. Rovira