La economía española sufrirá una contracción del 0,5 por ciento en 2013 y volverá a crecer en 2014, afirmó el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, en una entrevista publicada hoy por un grupo de periódicos latinoamericanos.

"Para 2013 esperamos un crecimiento negativo del 0,5 por ciento y un aumento del desempleo muy inferior al de 2012", afirmó el gobernante al admitir que la crisis se prolongará en España durante al menos un año.

"Pero creemos que en 2014 España ya tendrá crecimiento económico", agregó Rajoy en su entrevista con los corresponsales de los periódicos vinculados al Grupo de Diarios de América (GDA), que incluye a O Globo, brasileño, La Nación, argentino, El Universal mexicano, El Tiempo, colombiano y El Mercurio, chileno.

El jefe del Ejecutivo admitió los "momentos difíciles" para España, en especial para los cerca de cinco millones de españoles que no encuentran trabajo y las numerosas empresas que, sin crédito, no pueden invertir para generar empleo y crecimiento.

Aseguró que la crisis es consecuencia fundamentalmente del elevado déficit público, de la deuda, de problemas de competitividad y de un sector bancario en pleno saneamiento.

"La situación no es buena pero las decisiones están siendo tomadas", afirmó.

"Estamos realizando grandes esfuerzos para reducir el déficit, lo que está provocando muchos sacrificios para las personas. Somos conscientes de eso, pero es imprescindible para la recuperación", agregó.

Por otra parte, Rajoy afirmó sentir "una enorme tristeza y gran preocupación" por los españoles que pierden sus viviendas a causa de la crisis, una circunstancia que ha motivado el suicidio de dos personas cuyas viviendas estaban en trámite de desahucio.

Ante la dura realidad, Rajoy, que "con orden y disciplina" consigue dormir bien, prefiere confiar en la recuperación.

"Las cifras nos llevan, no a ser optimistas, pero a creer que las cosas mejorarán el año que viene. ¿Si tengo ganas de llorar? Las cosas no van bien. No podemos negar la realidad", dijo.

El presidente del Gobierno español defendió las duras medidas de ajuste de su administración pese a entender el enfado de los españoles, porque, aseguró, "no vivo de espaldas a la realidad".

"Este Gobierno tuvo que tomar decisiones políticas difíciles. Promovemos esa política económica porque creemos que es eso lo que España necesita", afirmó.

Además, Mariano Rajoy descartó que España esté perdiendo peso en la política exterior latinoamericana por su situación económica. "América Latina intenta abrir nuevos espacios, pero España es una gran referencia y viceversa", dijo.