El fabricante japonés de electrónica Panasonic planea reducir su plantilla, durante el presente ejercicio, en otros 10.000 puestos, principalmente en el extranjero, y liquidar su deuda neta para 2015, aseguraron fuentes de la compañía a medios nipones.

La empresa, que ya recortó 36.000 puestos de trabajo durante el ejercicio 2011, pretende reducir la nómina del grupo en otros 10.000 trabajadores, decisión que afectaría principalmente a unidades de su subsidiaria Sanyo fuera de Japón, las cuales tiene interés en vender, aseguraron fuentes de la empresa a la agencia Kyodo.

Las mismas fuentes aseguraron que los costes de estas medidas para reducir su nómina ya han sido incluidos en su estimación de beneficios para el actual ejercicio fiscal, que en Japón concluye el 31 de marzo de 2013.

Para este año fiscal, Panasonic prevé un pérdida neta de 765.000 millones de yenes (7.492 millones de euros), después de perder entre abril y septiembre de este año 685.170 millones de yenes (6.709 millones de euros), cinco veces más que en el mismo periodo de 2011.

Por su parte, el director financiero del grupo, Hideaki Kawai, pretende dejar a cero la deuda neta de Panasonic para marzo de 2015, en declaraciones publicadas hoy por el diario económico Nikkei.

Kawai detalló que Panasonic, cuyo volumen de deuda neta superaba en septiembre el billón de yenes (9.796 millones de euros), tiene intención de recortar esta cifra hasta los 770.000 millones de yenes (7.543 millones de euros) para marzo de 2013 y dejarla a cero para marzo de 2015.

Pese a la pérdida que espera la compañía este año, el grupo espera un beneficio operativo de 140.000 millones de yenes (1.371 millones de euros), un 220 por ciento más que en 2011, y espera deshacerse de una gran cantidad de activos para reducir este volumen de deuda.

Golpeada por las malas cifras en la venta de televisores, ordenadores o teléfonos móviles, y sumida en un proceso de reestructuración cuyo coste para este año se estima en 440.000 millones de yenes (4.307 millones de euros), la empresa anunció a principios de mes que por primera vez en 63 años no pagaría dividendos durante el ejercicio.