Washington, 14 nov (EFE). El presidente de EE.UU., Barack Obama, que durante su primer mandato enfrentó una férrea oposición republicana, reconoció hoy que puede mejorar sus relaciones con el Congreso, pero insistió en que su meta principal es lograr la cooperación bipartidista para mejorar la economía.

"No hay duda de que siempre podría mejorar... no estoy exento de necesitar una autoreflexión para mejorar nuestra relación", dijo Obama durante su primera rueda de prensa desde que ganó la reelección, pero aseguró que "hay peleas que se deben tener".

"Tengo muchas buenas relaciones con compañeros tanto de la Cámara como del Senado, en ambas bancadas", aseguró, al tiempo que reconoció que esto "no siempre se ha manifestado en los acuerdos que me gustaría ver entre los demócratas y republicanos".

Tras las elecciones del pasado 6 de noviembre, el Congreso ha mantenido una mayoría republicana en la Cámara de Representantes y una demócrata en el Senado, lo que obliga a acuerdos entre los dos partidos para legislar.

"Probablemente seguirá habiendo fuertes diferencias, habrá batallas, pero son batallas que necesitamos tener", dijo el presidente, quien advirtió que los estadounidense "no quieren ver un enfoque en la próxima elección, sino en ellos".

El gobernante se refirió a las fuertes diferencias que han persistido con los republicanos, que controlan la Cámara de Representantes en el Congreso, y han marcado la segunda mitad de su mandato y ahora confió en conjurar para conseguir un acuerdo de reducción del déficit.

Obama expresó confianza en que el país podrá evitar el temido "precipicio fiscal", pero se mostró desilusionado por la persistente "terquedad" del Congreso, que no posibilita "siquiera un acuerdo para permitir un recorte de impuestos a la clase media".

El conocido como "precipicio fiscal" se desataría a principios de año por la concurrencia de recortes automáticos al presupuesto, acordados en el verano de 2011 como medida de última hora ante la necesidad de aumentar el techo de déficit, y el fin de exenciones fiscales.

Como primer paso, Obama pidió "garantizar certidumbre a las familias de clase media de que sus impuestos no subirán el próximo año", algo que confió que se podría acordar "en las próximas dos semanas".

"Después podemos establecer una estructura con la cual se pueda abordar la reforma fiscal, acabar con deducciones, cerrar lagunas fiscales, simplificar (el sistema) y gestionar las contribuciones sociales", aseguró.