La izquierda marxista y el mayor sindicato de Portugal llamaron esta madrugada a paralizar Portugal con la huelga general de hoy, cuyo inicio consideraron un éxito que muestra el rechazo a la política de austeridad del Gobierno conservador.

El secretario general de la Confederación General de Trabajadores de Portugal (CGTP, comunista), Armenio Carlos, aseguró que el paro tiene una alta incidencia en el transporte, que es "total" en los ferrocarriles y cercana al noventa por ciento en servicios municipales de Lisboa y otras ciudades.

Los puertos, los hospitales, la limpieza urbana, las industrias de la periferia de Lisboa y el metro registraron también desde la medianoche una gran adhesión a la huelga, según el primer balance que hizo el dirigente sindical.

Armenio formó parte de un piquete y acudió a un cuartel de los bomberos de Lisboa para marcar el inicio de la protesta.

Otros líderes de la izquierda marxista se unieron también a los primeros piquetes para alentar el seguimiento del paro y visitaron centros de trabajo nocturnos e instalaciones del metro de Lisboa.

El secretario general del Partido Comunista (PCP), Jerónimo de Sousa, se mostró seguro de que la huelga general de hoy será una gran demostración de rechazo a las medidas de austeridad del Ejecutivo de Pedro Passos Coelho.

El veterano diputado luso exhortó a los portugueses a no "conformarse" ante la pérdida de derechos sociales y laborales y sumarse al paro.

Otros dirigentes de la izquierda parlamentaria, como Joao Semedo, coordinador del Bloque de Izquierda, se sumaron a los piquetes e instaron a la ciudadanía a convertir la huelga en una jornada de lucha contra los recortes presupuestarios impuestos por la "troika".

El paro de hoy, el tercero que sufre en sus 16 meses de Gobierno Passos Coelho, se realiza mientras los técnicos de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), conocidos como la troika, cumplen la sexta inspección a las finanzas lusas.

Los tres organismos vigilan de cerca que Portugal cumpla el programa de saneamiento financiero asociado al rescate de 78.000 millones de euros que le concedieron el año pasado antes de desembolsar cada uno de sus tramos.

El secretario general de la CGTP destacó que la huelga de hoy es por primera vez "ibérica", porque se celebra simultáneamente en España y cuenta además con la solidaridad del movimiento sindical europeo, que ha convocado paros parciales en Italia, Grecia y Francia.

Carlos y los dirigentes de la izquierda lusa han exhortado a que haya una respuesta también a nivel europeo a la política de austeridad que se "impone" a los países más afectados por la crisis.

El sindicalista se mostró seguro de que los portugueses van a convertir la protesta de hoy en un éxito.

En sus primeras horas, la huelga se extendió al metro de Lisboa y sus transportes de superficie y fluviales y obligó a la cancelación de la mitad de los vuelos previstos en el aeropuerto de la capital.

El paro fue convocado en solitario por la CGTP para protestar contra la política de austeridad del Gobierno y reclamar medidas a favor del crecimiento y el empleo.

El segundo gran sindicato portugués, la socialista Unión General de Trabajadores (UGT), no se sumó formalmente a la convocatoria pero la consideró justificada y una treintena de sus principales entidades afiliadas sí se han adherido.

El Gobierno portugués, que no informa sobre la incidencia de los paros, se mostró esta semana firme en su determinación de mantener la política de austeridad y aumentar aún mas en los próximos dos años el recorte de gastos del Estado para cumplir el programa del rescate financiero.