Brasil y Ecuador reiniciaron hoy las operaciones financieras entre ambos países, paradas durante cinco años, con la firma de un préstamo de 90,2 millones de dólares del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) al país andino para un proyecto hidroeléctrico.

El embajador de Ecuador en Brasil, Horacio Sevilla Borja, suscribió en Río de Janeiro el contrato en nombre del Gobierno de su país para la construcción de la primera fase del proyecto hidroeléctrico Manduriacu, según informó el consulado ecuatoriano en un comunicado.

Un portavoz del BNDES confirmó a Efe la operación y el valor del préstamo destinado a "financiar la exportación de bienes y servicios brasileños relacionados con construcciones de infraestructura".

Sevilla Borja anunció que próximamente se suscribirá un segundo convenio para el proyecto Multimodal de Recursos Hídricos Daule-Peripa, valorado en 185 millones de dólares.

Esta obra servirá para irrigar 170 hectáreas de tierra cultivable y para la construcción de un sistema de control de inundaciones.

La relación financiera entre Brasil y Ecuador sufrió un parón a partir de una demanda entablada en noviembre de 2008 cuando el Gobierno de ese país calificó como irregular un crédito de 243 millones de dólares del BNDES para la construcción de la hidroeléctrica de San Francisco, adjudicada a la empresa brasileña Odebrecht y en la que supuestamente se descubrieron fallas estructurales.

Ecuador pidió entonces la anulación del contrato por el supuesto incumplimiento de algunas cláusulas y solicitó la exclusión de los valores aún debidos.

En 2008 el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ordenó la expulsión de ese país de Odebrecht por no haber llegado a un acuerdo para la reparación de la hidroeléctrica, lo que generó un principio de crisis diplomática con Brasil.

Pero la Cámara de Comercio Internacional (CCI), la corte arbitral internacional en París a la que Ecuador acudió para impugnar el contrato, le dio la razón al BNDES y puso fin al proceso.

En julio de 2010, Correa anunció el regreso de Odebrecht a Ecuador tras un acuerdo para que siguiese las obras.