La cifra de damnificados por el terremoto de magnitud 7,2 Richter registrado hace ocho días en Guatemala, que causó 44 muertos, aumentó a 25.840, informaron hoy las autoridades de Protección Civil.

La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) explicó en su último informe actualizado que la cifra va en aumento conforme las autoridades realizan las evaluaciones de los daños en las zonas afectadas.

En las últimas horas la cifra de damnificados de forma directa por el terremoto llegó a 25.840 personas, mientras que la de afectados a 1.292.017.

Según la Conred, el número de albergados también se incrementó a 9.853 personas en los departamentos de San Marcos, Quetzaltenango y Quiché, que fueron los más afectados por el fuerte sismo del pasado 7 de noviembre.

En San Marcos reciben atención en 66 albergues 8.762 damnificados, en Quetzaltenango hay 795 en 11 refugios y en Quiché se atiende a 296 en dos centros, detalla el informe.

La cifra preliminar actualizada de casas dañadas por el terremoto también es de 12.045, de las que 3.064 tienen daños severos.

Los departamentos de San Marcos, Quiché, Quetzaltenango, Totonicapán, Retalhuleu, Sololá, Huehuetenango y Suchitepéquez están bajo un "estado de calamidad" debido al terremoto, por decisión del presidente Otto Pérez Molina.

El epicentro del terremoto que sacudió 21 de los 22 departamentos de Guatemala se situó en las playas de Champerico, en el departamento sureño de Retalhuleu, y hasta hoy se han registrado más de 177 réplicas, según el Instituto de Sismología.

El presidente Pérez Molina, junto con la vicepresidenta Roxana Baldetti, visitan desde el martes las zonas devastadas con el fin de cuantificar los daños materiales para dar paso a la reconstrucción, que, según las primeras evaluaciones, podrían durar al menos tres meses.

El martes la Conred declaró "inhabitable" la aldea indígena Las Lomas, del municipio de San Martin Sacatepéquez, ubicada en Quetzaltenango, por los daños provocados en sus inmuebles por el terremoto.

Según Gustavo Lan, representante de la Conred, ninguna de las 89 viviendas de esa aldea pueden ser utilizada por sus moradores, debido a que todas las estructuras sufrieron graves daños y porque el terreno también presenta grietas de "amplias dimensiones".