Argentina va a poner a prueba la generosidad de los ciudadanos para crear, por primera vez, un parque nacional por suscripción popular en un área del norte del país.

La iniciativa, impulsada por una ONG y por el gobierno de la provincia del Chaco, pretende financiar el coste de la expropiación de las tierras que integrarán el parque.

El espacio que se pretende proteger consta de 250.000 hectáreas entre las provincias del Chaco y Formosa, aunque sólo el gobierno chaqueño ha comenzado los trámites de expropiación, con la creación de un fondo fiduciario con el que espera recaudar 60 millones de pesos (12,5 millones de dólares) para indemnizar a los propietarios.

El parque estará ubicado en una zona conocida como "El impenetrable", un paisaje boscoso pero con áreas parecidas a la sabana africana donde habitan especies en riesgo de conservación como el tatú carreta, una especie de armadillo gigante sudamericano, o el yaguareté.

La zona protegida corresponde a una estancia llamada "La fidelidad", propiedad de una familia de origen italiano, y es un espacio "crítico por su escala y su biodiversidad", según explicó a Efe Emiliano Ezcurra, de la ONG Banco de Bosques, encargada de buscar benefactores desde su sitio en Internet.

La carrera por convertirlo en parque natural comenzó tras la desaparición de los propietarios del terreno, que fueron asesinados a principios de 2011, lo que llevó a una causa judicial por la sucesión, pero también al inicio de la protección medioambiental de la zona por parte del gobierno regional.

En este contexto, el Ministerio de Turismo argentino y la Administración de Parques Nacionales firmaron un convenio con la provincia del Chaco para la transformación de "La fidelidad" en parque natural, al menos en su porción chaqueña (150.000 hectáreas), aunque el objetivo es la totalidad de la superficie.

El mecanismo de suscripción popular por el que se pagará a los herederos de la estancia supone una posible solución al gran problema de la conservación en Argentina, donde hay "muchos proyectos" para espacios protegidos, pero el "pico histórico" de los precios de la tierra hacen difícil la adquisición, según Raúl Chiesa, vocal del directorio de la Administración de Parques Nacionales argentina.

"Hay cinco antecedentes en Argentina de donaciones de tierras para parques nacionales; el primero fue el perito Francisco Moreno, que dio lugar al Parque Nacional de Nahuel Huapi en 1903, pero nunca una suscripción pública, donde cualquiera puede participar desde aportes modestos a mayores benefactores", añadió.

De hecho, la Administración de Parques Nacionales ya ha hecho su propia aportación al proyecto, de 4,5 millones de pesos (920.000 dólares), para esta zona de "interés global" que, según Chiesa, está "en buen estado" gracias al cuidado de los dueños hasta su fallecimiento.

Para las organizaciones que buscan apoyos económicos para el parque se trata de "algo histórico" que esperan pueda incrementar el interés por la riqueza natural del norte de Argentina, una zona que no ha tenido la atención que sí han recibido otros espacios.

"A diferencia de la Patagonia, el Chaco no ha tenido un grupo de personas con acceso al poder para generar áreas protegidas. No hubo un Perito Moreno del gran Chaco, que con el correr del tiempo fue una zona de expansión agropecuaria y también de extracción forestal", manifestó Ezcurra.

Se trata, además, de un proyecto que tendría un gran potencial turístico por el avistamiento de grandes animales o aves, en un espacio que definen como un "Arca de Noé" del ecosistema local y que se podría proteger con las pequeñas aportaciones de quienes se animen a colaborar.

"En el portal de entrada de este parque nacional no va a haber un busto de un prócer ni la placa de un filántropo, sino que van a estar los nombres de un número de personas comunes, de pequeños próceres que dieron lugar al parque natural más grande del norte argentino", dijo Ezcurra.