El juicio por la 'marea negra' causada por el "Prestige" se reanudó hoy con la declaración del capitán del petrolero, el día en que se cumple el décimo aniversario de la mayor catástrofe ambiental ocurrida en España.

El griego Apostolos Manguras, de 76 años, capitán del buque en el momento del accidente, compareció hoy ante el tribunal que juzga lo ocurrido el 13 de noviembre de 2002 frente a las costas de la ciudad gallega de La Coruña, en el noroeste español, donde se desarrolla el juicio.

Manguras es el principal acusado, junto con el jefe de maquinas, Nikolaos Argyropoulos y el exdirector general de la Marina Mercante española, José Luis López Sors.

Cuatro activistas de la organización ecologista Greenpeace se han encaramado a una de las fachadas del edificio que alberga el juicio y han desplegado una gran pancarta en la que exigen responsabilidades a los políticos que gestionaron en 2002 la crisis por el vertido.

Entonces gobernaba en España el Partido Popular (PP) con José María Aznar como presidente del Ejecutivo.

La Fiscalía pide una pena de 12 años de prisión para Apostolos Manguras, por atentado contra el medio ambiente, daños y desobediencia.

La 'marea negra' del petrolero afectó sobre todo a las costas situadas frente a la región española de Galicia, pero alcanzó otras zonas de costa españolas y francesas.

Un informe elaborado por especialistas cuantifica la catástrofe causada por el vertido de 64.000 toneladas de combustible pesado en 4.121,64 millones de euros.

Los expertos consideran que esa es la cuantía económica adecuada para compensar los daños causados, especialmente en el sector pesquero en uno de los principales caladeros del Atlántico, que quedó muy afectado con un notable descenso de las capturas.

El petrolero, que navegaba el 13 de noviembre de 2002 por el Atlántico, bajo bandera liberiana, zozobró en medio de una tormenta y las 77.000 toneladas de fuel de baja calidad que transportaba en sus bodegas tiñeron de negro la costa gallega.

El vertido desencadenó la mayor respuesta de la sociedad civil en España frente a una catástrofe medioambiental con miles de voluntarios de todo el país que se trasladaron a Galicia para ayudar a limpiar a mano el fuel esparcido por las playas y rocas.