Cuando los bomberos abrieron por la fuerza la puerta de una cochera que había sido atorada, encontraron cinco personas, dos perros y un gato, todos muertos por una aparente intoxicación con monóxico de carbono.

La policía considera que los tres niños, su tío y su abuela murieron el lunes en un posible caso de homicidio-suicidio relacionado con un conflicto por custodia. Una camioneta con el motor encendido tenía en el escape mangueras que llevaban a un automóvil en la cochera de la familia.

Las víctimas fueron identificadas como Sandy Ford, de 54 años, su hijo Andy Ford, de 32, y sus nietos Paige Hayes, de 10, Logan Hayes de 6 y Madalyn Hayes de 5 años.

Los cinco vivían con el esposo de Sandy Ford, Randy, en una casa ubicada en una zona residencial cerca de la frontera con Michigan.

Randy Ford llamó a la policía en la tarde del lunes para comunicarle que había regresado a casa y hallado notas sospechosas de su esposa, hijo y nietos. Indicó que no podía entrar a la cochera.

El sargento Joe Heffernan dijo que Sandy Ford había cuidado de los niños en su casa durante los últimos cuatro años, pero que los padres de los menores — una hija de Ford, Mandy Hayes, y el progenitor, Chris Hayes — intentaban recuperar la custodia plena de los infantes. Refirió que Sandy Ford estaba preocupada por eso, y que considera que eso fue el motivo del posible caso de homicidio-suicidio.