Los líderes de la izquierda marxista y del mayor sindicato luso, la CGTP, se unieron a los primeros piquetes de la huelga general de hoy en Portugal, que se siente con fuerza desde la medianoche en el transporte y los servicios municipales.

El secretario general de la Confederación General de Trabajadores de Portugal (CGTP), Armenio Carlos, marcó el inicio del paro con un piquete en el cuartel de los bomberos de Lisboa y alentó desde allí a todos los trabajadores a expresar su rechazo a la política de austeridad del Gobierno conservador luso.

El metro de Lisboa cerró las puertas de sus estaciones y suspendió el servicio poco antes de las doce de la noche y varios dirigentes del Partido Comunista (PCP) y del Bloque de Izquierda (BI), las dos fuerzas marxistas del Parlamento luso, participaron en los piquetes que declararon el inicio del paro.

Los servicios de limpieza nocturna de la capital se vieron afectados casi al cien por cien desde el inicio de la huelga, según portavoces sindicales y varios medios lusos, mientras los ferrocarriles empezaron a interrumpir sus servicios urbanos y regionales a partir de las diez de la noche.

En el aeropuerto de Lisboa se habían cancelado casi 200 de los vuelos previstos para hoy mientras la principal aerolínea lusa, la estatal TAP cifró las suspensiones en la mitad de sus 360 itinerarios.

Mientras acompañaba a un piquete, el secretario general del PCP, Jerónimo de Sousa, exhortó a vencer el conformismo y animó a todos los trabajadores a participar en el paro.

"Esta huelga general es una gran respuesta", afirmó el líder comunista, en medio de un grupo de trabajadores del metro y dirigentes de su partido, al criticar los recortes salariales y la pérdida de derechos laborales y sociales que sufre Portugal.

El coordinador del BI, Joao Semedo, participó también en un acto de inicio en la huelga en el metropolitano lisboeta e invitó a "tener coraje" ante el "terror social" de la política económica del Gobierno del primer ministro Pedro Passos Coelho.

Hay que liberar a Portugal de la troika para liberarlo de la crisis, proclamó Semedo en alusión a las medidas de austeridad exigidas a su país por la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en cumplimiento del rescate financiero luso, de 78.000 millones de euros.

El secretario general de la CGTP declaró a los periodistas que la huelga se siente con fuerza desde la madrugada en Portugal y se mostró muy satisfecho por la adhesión de los trabajadores del transporte y los servicios urbanos, donde ya se esperaba una alta incidencia del paro.

Carlos dijo que, según las informaciones de su sindicato, los ferrocarriles están "totalmente" parados, hay una adhesión superior al noventa por ciento entre los trabajadores municipales de Lisboa y los municipios próximos y la huelga tiene también un seguimiento alto en los turnos de noche de los hospitales y en los puertos.

La huelga de hoy ha sido convocada por la CGTP en protesta por la política de austeridad del Gobierno y para reclamar medidas a favor del empleo y el crecimiento económico.

Aunque el segundo gran sindicato portugués, la socialista UGT (Unión General de Trabajadores) no se ha sumado formalmente a la convocatoria una treintena de sus principales entidades afiliadas sí se han adherido.

El paro es el tercero en un año que sufre el Ejecutivo de Pedro Passos Coelho, que esta semana insistió en su determinación de mantener los recortes presupuestarios como única forma de superar la crisis.

Además se mantuvo firme en su propuesta de reformar el Estado para abaratar sus estructuras en 4.000 millones de euros anuales.