La fachada del teatro del Festival Richard Wagner de Bayreuth amenaza ruina, afirma un medio de esa ciudad de Baviera, mientras está en duda si se podrá remodelar el edificio antes del 200 aniversario del nacimiento de compositor, en 2013.

Parte de la fachada exterior del teatro amenaza con resquebrajarse, escribe en su edición de hoy el diario "Nordbayerische Kurier", según el cual el grado de deterioro es tan grave que podría desprenderse.

De acuerdo con ese rotativo, la próxima semana se levantará un andamio para asegurar toda la fachada del edificio, aunque no está claro si se llevará a cabo una remodelación total del histórico teatro, que se estima que podría costar unos 48 millones de euros.

La dirección del festival no tiene asegurada la financiación de la puesta a punto del teatro ante la gran cita de la temporada de 2013, en que coincidirán el 200 aniversario del nacimiento de Wagner (Leipzig, mayo de 1813) y el 130 de su muerte (Venecia, febrero de 1883).

En ocasión del doble aniversario se anuncia un nuevo "Anillo del Nibelungo", con escenografía del provocador Frank Castorf y que se espera con expectación por los wagnerianos de todo el mundo

El festival, codirigido por biznietas del compositor, Katharina y Eva Wagner-Pasquier, tiene previsto destinar 28 millones de euros (35,6 millones de dólares) a las obras, del total de los citados 48 millones de euros (70 millones de dólares) necesarios para la renovación exterior y la adecuación de nuevos escenarios.

Actualmente algunos ensayos de la orquesta deben realizarse en el restaurante adyacente al teatro, por falta de espacios más adecuados.

Richard Wagner colocó la piedra fundacional de su teatro, considerado por el compositor ideal para sus óperas, en 1872 e inauguró el primer festival en 1876.

Entonces, la ciudad donó el gran solar, sobre la denominada Verdes Colina de esa ciudad de provincias bávaro, a lo que se unió la generosa financiación del rey Luis II de Baviera, el gran mecenas y admirador de Wagner.

El viejo teatro ha vivido desde entonces varias reformas epidérmicas, en el escenario o la fachada.

El Festival de Bayreuth mantiene el esquema original ordenado en tiempos del compositor, de manera que representa únicamente óperas de Wagner y abre apenas cinco semanas al año, en verano.

Eva y Katharina Wagner, al frente del festival tras la retirada de su padre y patriarca, Wolfgang Wagner, deben decidir si amplían el esquema y las posibilidades de ingresos de taquilla o si mantienen esa fórmula, para lo que precisan un nuevo "rey loco" que financia la fidelidad al legado del compositor.