Un grupo de magistrados franceses, acompañado por policías de la brigada criminal y por un médico jurista, viajará a Ramala del 25 de noviembre al 1 de diciembre para participar en la exhumación del cuerpo del histórico líder palestino, Yaser Arafat, informaron hoy los medios galos.

El viaje se produce en el marco de la comisión rogatoria internacional abierta por el Tribunal de Nanterre y, según indicó el diario "L'Express" en su edición digital, durante el mismo contarán con la ayuda de las autoridades palestinas.

El análisis de las muestras que extraigan del cadáver, según los medios, lo realizará en París el laboratorio Toxlab, el mismo encargado de examinar los documentos médicos recabados en el hospital militar de Percy, en el que Arafat falleció en noviembre de 2004.

Además de exhumar el cadáver, los investigadores se desplazan con el cometido de recuperar ropa del difunto e identificar e interrogar a las personas que trabajaron y estuvieron en contacto con él entre el 1 de enero y el 28 de octubre de 2004.

La delegación gala encargada de la instrucción de la causa abierta en Francia sobre la muerte se unirá en Ramala a un equipo de expertos suizos del Instituto de Radiación Física de Lausana, que llegó a la ciudad el pasado día 5 para prepararse para la apertura de la tumba y tomar muestras de las pruebas que se realizarán.

La encuesta transfronteriza incluye a Suiza, país al que irán para recoger el informe efectuado en marzo de este año por el laboratorio que confirmó haber encontrado cantidades anormales de polonio, una sustancia radiactiva, en sus efectos personales.

El pasado 8 de octubre, según "L'Express", los jueces franceses ya habían lanzado otra comisión rogatoria centrada en Túnez, que buscaba interrogar al antiguo neurólogo de Arafat, Fayçal Hentati, que le acompañó hasta el último momento.

La viuda de Arafat, Suha, pidió la exhumación en julio, después de que la cadena Al Yazira emitiera un reportaje exclusivo sobre la muerte del antiguo líder de la Organización para la Liberación de Palestina, en el que se concluía que pudo morir envenenado con polonio 210.