El gobernador de la provincia de Raqa, en el noroeste de Siria, resultó herido hoy grave por una explosión al paso de su convoy, en la que murieron al menos dos personas, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Esta organización opositora explicó en un comunicado que, según los primeros indicios, el estallido fue causado por un artefacto explosivo colocado debajo de un vehículo o por un coche bomba.