El directorio del Banco Mundial (BM) aprobó hoy la entrega a Uruguay de dos préstamos por un valor de 326 millones de dólares para financiar políticas de desarrollo y rehabilitar y mejorar trazados viales, informó hoy la institución en un comunicado difundido en Montevideo.

El primer proyecto recibirá 260 millones de dólares destinados a consolidar el crecimiento del país con equidad social, estableciendo una nueva línea de financiamiento del BM, con sede en Washington, para enfrentar los impactos de la incertidumbre económica internacional.

Según el boletín, el ministro uruguayo de Economía, Fernando Lorenzo, anunció que este dinero se empleará como respaldo a la "responsabilidad" que tiene la política económica para "reducir las vulnerabilidades financieras".

"Nos congratulamos por la disponibilidad de esta clase de instrumentos contingentes que, junto con el despliegue de nuestra propia agenda, nos permiten enfrentar con confianza la incertidumbre que caracteriza el contexto internacional", dijo.

El préstamo funcionará como una línea de crédito contingente para el Gobierno, con fondos disponibles que se podrán usar con flexibilidad según sea necesario.

El préstamo, con una tasa de interés variable, tendrá un plazo de 20,5 años e incluye un período de gracia de 15 años.

Además de este dinero, Uruguay recibirá otros 66 millones de dólares para financiar obras de rehabilitación y mantenimiento en los 8.875 kilómetros de la red vial nacional del Uruguay durante los próximos tres años.

Este proyecto, dirigido sobre todo a sistemas de drenaje, puentes y mejoras de señalización, pondrá en marcha por primera vez en la región la herramienta denominada "Programa por Resultados", según la cual los desembolsos económicos se harán en función de la obtención de resultados definidos.

Así, el dinero se entregará cuando se hayan logrado y verificado los resultados con la intención de tornar más eficientes sus procesos.

En el comunicado, el representante del BM en Uruguay, Peter Siegenthaler, resaltó que el país suramericano logró reducir la pobreza y la inequidad de forma significativa en los últimos años.

En su opinión, el desafío ahora es "asegurar que los uruguayos que se han beneficiado de esto no corran el riesgo de recaer en situaciones económicas precarias".

"Los dos programas aprobados hoy responden a ese desafío, reforzando las finanzas públicas y consolidando la agenda de reformas", añadió Siegenthaler.