El alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, anunció hoy el envío a la Legislatura porteña de un proyecto de ley para que la capital se haga cargo del servicio del metro de la ciudad, eje de una disputa con el Gobierno de la presidenta argentina, Cristina Fernández.

"A pesar de que seguramente esta decisión tenga costos políticos, he decidido que debemos iniciar el proceso de volver a hacernos cargo de la operación del subte (metro) para lo cual en los próximos días estaré enviando una ley a la Legislatura", dijo Macri en rueda de prensa.

En enero pasado, el Gobierno de la capital firmó con el Ejecutivo nacional un acta para el traspaso del servicio de metro, propiedad del Estado nacional y entregado en concesión a una empresa privada, a la órbita de la ciudad de Buenos Aires.

Sin embargo, debido a la negativa del Gobierno nacional a traspasar también recursos para subsidiar el servicio, el Ejecutivo de Macri desconoció luego el acta firmada, lo que derivó en un serio conflicto, que se profundizó en agosto con una dura huelga de los trabajadores del subterráneo.

Macro afirmó que el metro, que a diario es utilizado por cerca de un millón de personas, "funciona mal" por "las malas políticas de transporte" del Gobierno de Fernández.

El alcalde reveló que encargó una auditoría del subterráneo de Buenos Aires al metro de Barcelona, cuyos profesionales trabajaron "en silencio" y cuyos resultados "confirman que el proceso de deterioro del subte es creciente y se ha acelerado en los últimos meses".

La auditoría, dijo el alcalde, pone el foco en el mal estado de algunas vías, especialmente en la línea A, "cuyo equipamiento está a punto de cumplir cien años y es el equipo (de metro) más antiguo en funcionamiento en el mundo".

Macri dijo que la auditoría hecha por el metro de Barcelona marca que "el servicio está en situación critica", con "equipos obsoletos que se transforman en peligrosos" y "problemas de vías, de comunicación y de señalización" por falta de inversión por parte del Gobierno nacional.

"El Gobierno nacional no tiene ningún interés en dialogar, en negociar. A ellos les importa más hacer política que ocuparse de cómo viajan estas millones de personas que viven en el área metropolitana", señaló Macri.

El alcalde dijo que llegó a la conclusión de que, si no se hace cargo de la operación del metro, "aún en estas condiciones, todo lo que va a venir a futuro va a ser peor para la gente".

El proyecto de ley que impulsa Macri establece que Buenos Aires se hará cargo del metro a partir del 1 de enero próximo.