EE.UU. no ha recibido hasta el momento una petición para que el líder guerrillero "Simón Trinidad", preso en este país, sea excarcelado para unirse al equipo negociador de las FARC en el diálogo de paz con el Gobierno de Colombia, indicó hoy el Departamento de Estado.

"Hasta el momento, no hemos recibido una petición relacionada con 'Simón Trinidad'", dijo en un comunicado enviado a Efe la portavoz del Departamento de Estado Neda Brown.

"Coordinaremos con el Gobierno de Colombia la forma de apoyarles en estas negociaciones", añadió la portavoz.

Pese a su encarcelamiento, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) le designaron como uno de sus delegados en el proceso de paz con el Gobierno del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, que ambas partes inauguraron hace tres semanas en Oslo.

El pasado 6 de noviembre, "Iván Márquez", segundo al mando en las FARC y líder de su equipo negociador, aseguró que la guerrilla confía en que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, indulte "en un acto de justicia" a "Simón Trinidad", en declaraciones a la agencia cubana Prensa Latina.

Un día después el embajador estadounidense en Colombia, Michael McKinley, dijo que su país no ha recibido "ningún pedido formal" para que "Simón Trinidad", cuyo nombre real es Juvenal Ovidio Ricardo Palmera y que fue extraditado en diciembre de 2004 a EE.UU., pueda ser excarcelado para unirse al equipo negociador de las FARC.

A comienzos de 2008, "Trinidad" fue condenado a sesenta años de prisión por toma de rehenes, delito por el que se le juzgaba además de por el de narcotráfico.

El inicio de las negociaciones entre las FARC y el Gobierno colombiano estaba previsto para este jueves 15 en La Habana, pero fue aplazado hoy al lunes 19 de noviembre, con el fin de terminar de aclarar en una reunión técnica previa cómo podrá participar la sociedad en el proceso.

En esa primera sesión, los delegados tratarán sobre el problema de la tierra en Colombia, concentrada en el 52 % de su totalidad en un 1,15 % de la población y que representa un desafío al tratarse de un punto de origen del conflicto armado colombiano. EFE