El déficit presupuestario estadounidense aumentó un 22 % interanual en octubre, el primer mes del año fiscal estadounidense, hasta los 120.000 millones de dólares, según anunció hoy el Departamento del Tesoro.

La subida es superior a la esperada por la mayoría de analistas y sitúa el desequilibrio entre ingresos y gastos de octubre por encima de los 98.000 millones de dólares de octubre de 2011.

Los gastos aumentaron en el primer mes del año fiscal estadounidense de los 262.000 millones de dólares hasta los 304.000 millones, mientras que los ingresos pasaron de los 163.000 millones de dólares hasta los 184.000 millones, insuficiente para compensar la balanza.

En septiembre, EE.UU. cerró su cuarto ejercicio fiscal consecutivo con un déficit superior al billón de dólares, aunque el desequilibrio negativo se redujo de los 1,297 billones de dólares a los 1,089 billones de dólares.

El dato se conoce en un momento en que el presidente estadounidense, Barack Obama, recién reelegido para un segundo mandato, y el Congreso, dividido entre demócratas y republicanos, intentan poner las bases para renegociar un acuerdo que evite el llamado "precipicio fiscal".

Los legisladores deberían llegar a un acuerdo antes de final de año para evitar que se ejecuten a principios de 2013 recortes automáticos al presupuesto, acordados en el verano de 2011 como medida de emergencia para conseguir un aumento del techo de deuda del país.

Esta fuerte reducción del gasto coincidiría con el fin de exenciones impositivas aprobadas durante el mandato de George W. Bush y a la nómina, lo que conduciría, según analistas y organismos internacionales, a una fuerte recesión en la primera economía mundial.