El número de policías kenianos muertos en una emboscada a manos de ladrones de ganado en el distrito de Samburu, en el norte de Kenia, ascendió a 42 después de que las autoridades del país encontraran aún más cuerpos en un bosque.

Tras el ataque, que se produjo en la tarde del sábado pasado, inicialmente se había informado de que eran al menos siete los agentes muertos y numerosos desaparecidos, pero desde entonces la cifra de víctimas entre las filas de la Policía ha aumentado en varias ocasiones drásticamente tras encontrarse más cadáveres.

Ayer, según informa hoy la prensa local, se localizaron en total 14 cuerpos en el Valle de Suguta, en el norte de Kenia, donde se produjo el ataque, el peor que ha vivido la Policía del país desde su independencia en 1963.

"Estamos horrorizados por lo que hemos visto, cuerpos de policías repartidos por todas partes", dijo a la emisora local Capital FM un agente que fue testigo del descubrimiento y que pidió permanecer en el anonimato.

"Nunca he visto nada parecido. El número de policías muertos ha aumentado ahora a 42", agregó.

El incidente tuvo lugar cuando un nutrido grupo de agentes, que participaban en una operación en la que se pretendía capturar a ladrones de ganado, cayeron en una emboscada.

"(Los delincuentes) habían robado ganado de una comunidad vecina en Samburu y no lo devolvieron. Fue entonces cuando los agentes se decidieron a seguirles", explicó otro policía.

Según los medios, los ladrones de ganado que llevaron a cabo la emboscada estaban equipados con armas pesadas y dispararon de manera indiscriminada contra las fuerzas de seguridad.

El grupo de delincuentes supuestamente había robado ganado en Samburu el pasado 30 de octubre, y mataron durante este ataque a 13 personas.

El Comisario de la Policía de Kenia, Mathew Iteere, se trasladó al lugar del incidente ayer junto con una delegación de alto rango y anunció que "se hará todo lo posible para asegurar que los asesinos sean juzgados".

Se prevé que durante el día de hoy los cadáveres de los agentes sean trasladados en avión a Nairobi.

Además de los 42 muertos, nueve policías permanecen ingresados en el Hospital Kenyatta de Nairobi, y otros seis permanecen desaparecidos, según cifras que facilitó a Capital FM un agente de alto rango implicado en la operación de búsqueda de los gendarmes.

Según la fuente, en la operación inicial para capturar a los ladrones participaron 107 policías, de los cuales "tan sólo regresaron 50".

"No sabemos dónde están (los desaparecidos) pero actualmente se está llevando a cabo una importante operación de seguridad para encontrarles, y esperamos que sigan vivos", afirmó el policía.

El robo de ganado y los enfrentamientos entre los distintos grupos de pastores causa la muerte de decenas de personas al año en el norte de Kenia, una zona árida y escasa en recursos naturales.

Sin embargo, es poco común que la Policía sea atacada por estos criminales.

En los últimos meses, enfrentamientos entre grupos tribales, sobre todo en el este de Kenia, han dejado al menos un centenar de muertos, lo que aumenta el clima de tensión frente a los comicios que tiene previsto celebrar el país el próximo 4 de marzo, dado que las elecciones de 2007 desembocaron en intensos enfrentamientos.

Aunque los analistas niegan que este ataque sobre la Policía esté relacionada con asuntos políticos, sí han causado preocupación por la seguridad del país debido a los escasos recursos de la Policía y a su incapacidad de controlar las zonas más volátiles del país.