El Gobierno argentino anunció hoy sanciones por 158 millones de pesos, unos 33 millones de dólares, a las compañías eléctricas Edenor, de capital local, y Edesur, filial de la española Endesa, por los apagones que afectaron a cientos de miles de usuarios en Buenos Aires la pasada semana.

El ministro de Planificación, Julio De Vido, informó que instruyó al Ente Nacional Regulador de Electricidad (ENRE) para iniciar los procesos sancionadores, que incluyen multas por la interrupción del servicio eléctrico, por la demora en la restitución de suministro y compensaciones a los afectados.

Según el Ministerio de Planificación, por la "demora en la restitución del servicio" y las compensaciones a los usuarios afectados Edesur será sancionado con unos 129 millones de pesos (27 millones de dólares), y Edenor con 29 millones de pesos, unos 6 millones de dólares.

En el monto se incluyen las multas a las distribuidoras por "incumplir con su obligación de abastecimiento de energía, mantenimiento de parámetros de calidad de servicio y la debida garantía que como concesionarios deben brindar", que ascienden a 18 millones de pesos (3,8 millones de dólares) para Edesur y de 5,5 millones de pesos (1,2 millones de dólares) para Edenor.

Fuentes del sector consultadas por Efe explicaron que la diferencia en el volumen de las sanciones se debe a la presencia de cada una de las compañías en las zonas afectadas.

Los usuarios afectados recibirán compensaciones de entre 180 pesos (unos 38 dólares) por doce horas de corte de luz y 450 pesos (94 dólares) por 48 horas sin servicio.

Las sanciones responden a los apagones que sacudieron Buenos Aires y parte del conurbano que provocaron un caos en la ciudad el pasado día 7, en vísperas de una multitudinaria manifestación contra la política del Ejecutivo de Cristina Fernández.

El Gobierno presentó una denuncia para investigar las causas del apagón y no descartó ninguna posibilidad, incluida el sabotaje, aunque dirigentes sindicales afirmaron el lunes que el problema se debió a la caía de un árbol que afectó a líneas fundamentales del servicio.