Un padre y sus cuatro hijos, dos niños de 11 y 9 años y dos niñas de 4 y 2 años de edad, fallecieron hoy al incendiarse su vivienda en la localidad de Han-sur-Lesse, en el sur de Bélgica.

El incendio, que comenzó de madrugada, fue rápidamente controlado por los bomberos, quienes a su llegada a la vivienda, hacia la 1.40 GMT, pudieron comprobar que las llamas salían ya por todas las ventanas e incluso por el tejado de la casa, informó la agencia de noticias Belga.

Sólo la madre y un amigo de la familia, que estaba en ese momento en el inmueble, consiguieron salir a tiempo y salvaron la vida, señalaron los responsables del cuerpo de bomberos de la cercana localidad de Rochefort.

El amigo trató de entrar de nuevo a la vivienda para salvar a los demás miembros de la familia, un intento que le provocó quemaduras de tercer grado y que tuviera que ser trasladado en estado crítico al Hospital Universitario de Lieja.

Los bomberos sospechan que el fuego se originó en el cuarto de los niños, donde se había instalado un radiador auxiliar, aunque señalan que aún no pueden sacar conclusiones definitivas.

De la vivienda sólo quedan en pie los cuatro muros principales, destacaron.

Responsables de la Fiscalía de Dinant (a unos 35 kilómetros) examinan en el lugar del incendio qué pudo causar el fuego, para cuya extinción se solicitó el refuerzo de un camión cisterna que finalmente no fue necesario utilizar.

También se ha desplegado una unidad de ayuda psicológica en la escuela donde estudiaban los niños fallecidos, así como para atender a sus familiares.