Mark Thompson inició hoy su labor como consejero delegado de la empresa que edita el diario The New York Times bajo la sombra del escándalo de abusos sexuales del presentador Jimmy Savile en la BBC, empresa que dirigió los últimos ocho años.

Al llegar a la sede de la empresa en su primer día de trabajo, Thompson dijo, al ser preguntado por una televisión privada británica, que está "muy entristecido" por los recientes acontecimientos en la BBC, en la que dos directivos fueron apartados hoy de sus puestos.

Sin embargo, Thompson se manifestó seguro de que este caso "no afectará" a su nuevo trabajo al frente de la empresa editora del periódico más famoso del mundo, y también confió en que la BBC "recobrará la confianza del público" británico.

Thompson dirigió la BBC entre 2004 y septiembre pasado, y durante ese período la radiotelevisión pública británica descartó un programa de investigación sobre los abusos presuntamente cometidos por Savile, uno de sus presentadores estrella.

La directora y el subdirector de informativos de la BBC, Helen Boaden y Stephen Mitchell, respectivamente, quedaron hoy apartados de sus puestos a la espera del resultado de una investigación interna sobre el polémico caso.

Aunque sin relación con el caso de Savile, el director general de la BBC, George Entwistle, dimitió el pasado sábado a raíz de la fuerte polémica por un documental sobre otro caso de abusos a menores en Gales, que ha salpicado a un expolítico conservador.

La defensora del lector del New York Times, Margaret Sullivan, aseguró hoy en la web del diario que la publicación no ha dejado de investigar intensamente el caso, ya que si bien Thompson se dedicará a la gestión de la empresa, su mandato tendrá un efecto "profundo, aunque indirecto, en su periodismo".

Sullivan recordó que el periódico envió a Londres al jefe de su equipo de investigación, Matthew Purdy, para informar detalladamente sobre el caso.

También señala que, de la misma forma que la explosión digital global que Thompson tendrá que dirigir en su nuevo puesto ha hecho que lo que ocurre en Londres es "incómodamente cercano" en casa, como lo prueba el hecho de que el Times tenga hoy un titular sobre las dimisiones en la BBC.