El secretario general de la OTAN, Ander Fogh Rasmussen, hizo hoy en Praga un llamamiento a los socios de la Alianza Atlántica para incrementar los gastos de defensa tan pronto como la crisis económica lo permita.

"La OTAN necesita que se mantengan los niveles de gasto militar, para evitar el riesgo al que nos veríamos abocados si hubiera mayores recortes, y a aumentar los presupuestos en esta esfera tan pronto como la situación económica lo permita", dijo Rasmussen al finalizar la 48 sesión anual de la Asamblea Parlamentaria, celebrada en la capital checa.

En la reunión participaron 257 legisladores de los 28 países miembros de la Alianza Atlántica, además de otros 400 observadores, miembros de delegaciones asociadas, del Parlamento Europeo, socios regionales del Mediterráneo y de asambleas interparlamentarias.

La preocupación del secretario general se vio también respaldada por una resolución de la Asamblea, en la que denunció que "algunos gobiernos se han propuesto llevar a cabo cortes de gasto excesivos, lo que pondría en peligro la seguridad europea y erosionaría la solidaridad entre los aliados".

"El presupuesto global disminuyó en 56.000 millones de dólares en 2011 comparado con 2009", según Rasmussen, y "sólo dos países de la OTAN mantuvieron el objetivo del 2 % de gasto militar respecto al Producto Interior Bruto (PIB)".

Desde 1991, la participación estadounidense en el presupuesto de la OTAN ha aumentado desde el 65 % al 77 %, "algo que preocupa a los Estados Unidos", reconoció también la jefa de la delegación española, Beatriz Rodríguez-Salmones.

La aportación española en tiempos de crisis económica "si bien financieramente no es tan significativa", tiene un gran valor estratégico.

"España es un aliado muy fiel de la OTAN", según Rodríguez-Salmones, y "ha puesto a disposición de la Alianza la base de Rota para el escudo antimisiles".