Las discográficas invirtieron 4.500 millones de dólares (3.530 millones de euros) en nuevos artistas durante 2011, la misma cifra que al inicio de la crisis, según la Federación Internacional de la Industria Discográfica (IFPI).

En el informe "Invirtiendo en música", presentado hoy por la IFPI, se señala que la industria discográfica destina una proporción mayor de sus beneficios a investigación y desarrollo (I+D) que sectores como el informático, el farmacéutico o el biotecnológico, y que la piratería empieza a tener un menor impacto.

Según sus datos, al 71 por ciento de los artistas del Reino Unido sin contrato discográfico les gustaría firmar con alguna compañía, lo que reafirma el papel de estas empresas en la era digital, subrayó en rueda de prensa la consejera delegada de la IFPI, Frances Moore.

"Nuestra inversión en nueva música es crucial y es algo con lo que estamos plenamente comprometidos para los próximos años", aseguró por su parte Max Hole, responsable de operaciones de la discográfica Universal Music, la mayor del mundo.

Pese a que internet facilita la difusión, la inversión necesaria para introducir a un nuevo artista en un gran mercado se mantiene en 1,4 millones de dólares (1,1 millones de euros) entre costes de grabación, producción de vídeos, mercadotecnia y actividades y giras promocionales.

En opinión de la IFPI, este es un momento muy interesante para la industria discográfica, con la explosión digital y de dispositivos, que abre la puerta a nuevos mercados.

"Los beneficios hasta ahora procedían principalmente de una decena de países, en los próximos treinta años se va a producir un cambio. Ya estamos obteniendo ingresos de lugares como Camboya o Vietnam", ha afirmado Hole.

Internet permite también que canciones en idiomas que no son el inglés o el español se conviertan en éxitos internacionales, como es el caso del "Gangam Style" del cantante surcoreano PSY.

"El pop de Corea se está exportando muy bien por el sudeste asiático. Creo que no tendremos que esperar mucho hasta que veamos un artista chino o japonés con éxito internacional", ha apuntado Hole.

La IFPI prevé que la música anglosajona siga siendo predominante durante al menos treinta años, seguida por la música en español, pese a que ocasionalmente algunos temas en otros idiomas despunten en las redes sociales.

Los responsables de la industria discográfica consideraron además que el impacto negativo de la piratería ha comenzado a remitir gracias a los acuerdos con plataformas de internet como iTunes o Spotify.

"El futuro luce mejor de lo que nos parecía hace un par de años. Los nuevos servicios y plataformas de pago me hacen pensar que lo estamos ofreciendo está más cerca del consumidor que la piratería", ha concluido Hole.