La eurozona analiza hoy la situación de la economía española y el plan de saneamiento de la banca, y debate el futuro del rescate de Grecia, país al que aún no concederá nuevas ayudas, pese a la amenaza de una suspensión de pagos el día 16.

Los ministros de Finanzas de la zona del euro tampoco autorizarán en el Eurogrupo la primera inyección de ayuda europea en los cuatro bancos españoles nacionalizados, Bankia, Novagalicia, CatalunyaCaixa y Banco de Valencia, a la espera de que la Comisión Europea apruebe el próximo día 28 sus planes de reestructuración y recapitalización.

Sí constatarán que el programa de saneamiento "va por el buen camino", según fuentes diplomáticas de la eurozona.

El Eurogrupo analizará, además, las últimas previsiones económicas de la Comisión Europea, que prevén en el caso de España, una contracción de la economía del 1,4 % del PIB este año y el próximo.

Además, augura un déficit del 8 % del PIB para 2012, que bajará en 2013 al 6 % y repuntará hasta el 6,4 % en 2014, con lo que España incumpliría los objetivos marcados por sus socios europeos.

El vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, pidió a España que concrete pronto las medidas de consolidación fiscal previstas para 2014.

En el caso de Grecia, los ministros no cuentan con tener hoy sobre la mesa el informe completo de la troika sobre el cumplimiento previo de las medidas de reformas y de ajuste y sobre la sostenibilidad de la deuda, la base para tomar una decisión definitiva, por lo que no prevén dar luz verde al próximo tramo de ayuda de 31.500 millones de euros que Atenas necesita urgentemente.

Sin embargo, el Eurogrupo no dejará "ni de forma accidental ni de forma premeditada" que Grecia suspenda pagos el próximo viernes cuando tendrá que pagar al BCE 5.000 millones de euros en vencimientos, de acuerdo con las fuentes.

La troika ha aceptado una extensión de dos años para la aplicación de los ajustes, según fuentes de la eurozona, pero el Eurogrupo aún tendrá que aprobar esta propuesta, que significaría dar más ayudas a Atenas.

Lo que ya empiezan a asumir los socios de la eurozona es que, tras la quita sobre la deuda helena que asumieron los acreedores privados, ahora "hay una necesidad de que tomen medidas los 16" Estados del euro, según las fuentes, dado que, con una deuda que alcanzará el 190 % en 2014 es prácticamente imposible que Grecia logre bajarla a la meta del 120,5 % establecida para 2020.

Una posible quita para el sector público que defiende el FMI está prácticamente descartada ante el rechazo de Alemania y otros países.

Actualmente se están estudiando varias posibilidades, desde una nueva reducción de los intereses que la eurozona cobra a Grecia por préstamos bilaterales, a una recompra de deuda por parte de Atenas.

También se contempla un alargamiento de los vencimientos y la que el BCE renuncie a los beneficios obtenidos sobre los bonos griegos que acumula por valor 55.000 millones de euros, estimados en hasta 15.000 millones, y los pase a los bancos centrales nacionales, para que luego los Gobiernos se los transfieran a Grecia.