Los disturbios registrados en la celebración del Día de la Independencia en Polonia, donde grupos de ultraderechistas se enfrentaron el domingo a la policía durante una marcha nacionalista, dejaron 176 detenidos y 22 agentes heridos, informó hoy la comandancia central de Varsovia.

Tres policías permanecen todavía hospitalizados, explicó un portavoz policial, quien adelantó que se solicitará a la Fiscalía que actúe con dureza ante los radicales.

"Para nosotros el mensaje es claro, ya que algunas de estas personas vestían con los colores de clubes de fútbol, con pasamontañas, tatuajes que indican su pertenencia a un grupo de aficionados violentos", dijo el portavoz.

Los incidentes tuvieron lugar cuando algunos encapuchados participantes en una marcha organizada por grupos ultranacionalistas contrarios a la Unión Europea lanzaron bengalas, adoquines arrancados de la acera y otros objetos a la policía.

Los agentes tuvieron que emplear material antidisturbios y gases lacrimógenos ante los radicales, que no impidieron que la marcha continuase con sus proclamas contra la Unión Europea y a favor de una "Gran Polonia".

Uno de los responsables de la marcha, Artur Zawisza, aseguró en declaraciones a la cadena de televisión privada TVN24 que fue la propia policía la que provocó a los manifestantes y causó los incidentes.

Los disturbios se produjeron en una jornada festiva en Polonia, que este domingo celebraba su Día de la Independencia con doce marchas distintas organizadas sólo en Varsovia.

Además de una manifestación convocada por grupos ultranacionalistas, grupos antifascistas también se manifestaron en las calles de la capital polaca.

En la misma fecha del pasado año algunos radicales ultranacionalistas también se enfrentaron a la policía en una auténtica batalla campal y llegaron a quemar una furgoneta de una cadena de televisión privada a la que acusaron de parcialidad.