La Comisión Europea (CE) propuso hoy suspender un año la aplicación de la normativa europea sobre comercio de emisiones de dióxido de carbono (CO2) a los vuelos que operen en la UE, salvo los internos europeos, para favorecer un acuerdo internacional en este sentido.

La comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, anunció en una rueda de prensa que la UE está dispuesta a congelar parcialmente la aplicación del polémico sistema europeo, que grava los vuelos en función de las toneladas de CO2 que liberan, hasta la próxima asamblea general de la Organización Internacional de la Aviación Civil (OACI), prevista para otoño de 2013.