El Parlamento de Uruguay debatirá esta semana un proyecto de ley que busca la aprobación del matrimonio homosexual, igualándolo al heterosexual en derechos y legislación civil, si bien existen diferentes posturas sobre su regulación dentro del oficialismo.

El proyecto cuenta con 29 artículos que suponen la modificación del Código Civil uruguayo. adaptándolo para que parejas homosexuales tengan "los mismos derechos" que las heterosexuales, explicó hoy a Efe Aníbal Pereyra, diputado del oficialista Frente Amplio (FA, izquierda).

Uruguay cuenta en la actualidad con una de las leyes más avanzadas del continente en materia de igualdad y de libertad sexual, con normas que habilitan a los homosexuales a registrarse como pareja ante las autoridades e incluso adoptar niños.

Sin embargo, las personas del mismo sexo no pueden unirse en matrimonio, situación que es considerada discriminatoria por colectivos defensores de los derechos de los homosexuales.

La Comisión de Constitución y Códigos de la Cámara de Diputados votará el miércoles uno a uno los artículos que conforman el proyecto de ley, que fue presentado en agosto del pasado año en el Parlamento, donde ha permanecido paralizado hasta ahora.

"La normativa va en línea con lo que ha sido la política central del Frente Amplio durante los últimos años: reivindicación de los derechos humanos y la inclusión de las minorías sociales", subrayó Pereyra.

Pese a esto, el diputado oficialista admitió la existencia de diferentes posturas dentro de su partido, en especial respecto al artículo diez de la ley, que hace referencia al orden de los apellidos de los hijos del matrimonio homosexual.

Por un lado, algunos legisladores defienden modificar la ley tanto para matrimonios homosexuales como heterosexuales y permitir que las parejas decidan de mutuo acuerdo el orden de los apellidos de los hijos, mientras que otros sostienen que la elección solo podría darse en caso de matrimonio homosexual, dejando la norma tal y como está para las parejas heterosexuales.

En caso de disputa el juzgado donde se inscriba al niño o niña realizará un sorteo para determinar el orden de los apellidos.

En cualquier caso, el orden de los apellidos sería el mismo para el resto de hijos de la pareja.

"Cuando se intenta cambiar una realidad, cuando nos enfrentamos a cambios en nuestro entorno, nos cuesta amoldar el discurso a esa nueva situación" aseguró Pereyra al referirse a las diferentes posturas existentes sobre la legislación del matrimonio homosexual.

"Las leyes no deben someter a la población a modelos ideales, deben dar cuenta de la realidad de su tiempo, tratando de organizar mejor la vida social, ese es el objetivo de esta ley" destacó.

Federico Graña, del colectivo Ovejas Negras de defensa de los derechos de los homosexuales, que colaboró en la redacción del proyecto, lo calificó de "gran avance para la sociedad uruguaya" si bien aseguró que están "alerta" para ver cómo queda el proyecto final tras la comisión del miércoles.

Lo que se busca es "que los matrimonios tengan los mismos derechos, independientemente de la identidad de género u orientación sexual de quienes lo integran", agregó.

El opositor y conservador Partido Nacional expresó su rechazo a denominar matrimonio a la unión de personas del mismo sexo y Francisco Gallinal, senador nacionalista, aseguró al diario uruguayo El País que su aprobación "desestimula la familia biológica protegida por la Constitución de la República".

En junio pasado, la Justicia reconoció por primera vez en la historia de Uruguay un matrimonio homosexual al aceptar la solicitud de un uruguayo y un español casados previamente en España que querían formalizar su estado civil en el país.

En la actualidad el matrimonio homosexual es legal en España, Holanda, Bélgica, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina y Dinamarca, así como en seis estados de EE.UU y en la capital de México, además de en el estado mexicano de Quintana Roo y en el estado brasileño de Alagoas.