El exministro israelí de Exteriores Shlomo Ben Ami, uno de los asesores del Gobierno de Colombia en el proceso de paz con las FARC, consideró que la guerrilla no tiene más opción que llegar a un acuerdo en las negociaciones que comenzarán en La Habana el próximo día 15.

"Las FARC no tienen otra opción", dijo el también vicepresidente del Centro Internacional de Toledo para la Paz (CITpax) en una entrevista que publica hoy el diario El Espectador, de Bogotá.

Ben Ami admitió que por experiencias pasadas de diálogos en Colombia "hay que ser escépticos" frente a este nuevo proceso, pero al mismo tiempo reconoció que "las condiciones actuales hacen pensar que esta vez la pas es posible".

Según él, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) "son una organización diezmada (...), no tienen opciones militares y además se enfrentan a un cambio regional en ese llamado 'eje bolivariano' que les daba un espacio de respiro político".

El experto israelí resaltó que el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, hizo en Latinoamérica una "verdadera revolución diplomática" que les "achicó" a los rebeldes el espacio político al desarrollar unas "relaciones civilizadas con el presidente (venezolano) Hugo Chávez".

Una vez asumió el poder en agosto de 2010, Santos se empeñó de inmediato y a fondo en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con el país vecino, rotas por Chávez en 2009 tras años de tensión con el ahora exgobernante colombiano Álvaro Uribe (2002-2010).

Ben Ami sostuvo que, hasta ahora, Chávez ha sido "clave" en este nuevo diálogo de paz, centrado en un acuerdo que las partes suscribieron a finales de agosto pasado tras seis meses de conversaciones exploratorias en La Habana, con Cuba y Noruega como garantes, y Venezuela y Chile como acompañantes.

Chávez "está siendo muy útil en estas negociaciones. Cuba, por su parte, está en los instantes finales del castrismo, así que el momento regional es muy bueno", apuntó luego.

El vicepresidente del CITpax opinó que el gobernante venezolano también "será muy útil en la segunda etapa de negociación", pero "la cuestión es si en algún momento se necesitará una tercera parte que juegue un papel más activo. La experiencia señala que siempre es necesaria", continuó Ben Ami, quien fue comisionado en diálogos de paz del Gobierno israelí con los palestinos.

Para Ben Ami, "lo que hay que negociar son cuestiones prácticas que lleven al fin del conflicto" y no asuntos como la ideología y estructura del Estado.

También opinó que "es sensato no declarar una fecha límite" al proceso, porque "eso ata las manos y crea una situación de ultimátum innecesaria", pero al mismo tiempo apuntó que hay que establecer un plazo, de seis a siete meses, en el que "si el Gobierno ve que la cosa no se mueve y las posturas no cambian pueda interrumpir el proceso".