La Corte Suprema de Brasil condenó hoy al exministro de la Presidencia José Dirceu a diez años y diez meses de cárcel, por su responsabilidad en las corruptelas que en 2005 pusieron en jaque al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.

Esta es la primera pena de prisión aplicada a un político en el llamado "juicio del siglo", referido a una trama de recaudación de recursos públicos urdida por el Partido de los Trabajadores (PT), que además sirvió para sobornar a diez dirigentes de cuatro partidos a cambio de su apoyo al Gobierno de Lula en el Congreso.