Centenares de personas llenaron el lunes una iglesia en el estado de Nueva York para decir el último adiós a Carmen Basilio, el púgil que le arrebató la corona mediana a Sugar Ray Robinson en 1957 y que perdió la revancha seis meses más tarde.

Basilio falleció el miércoles en un hospital en Rochester donde era tratado por neumonía. Tenía 85 años.

El boxeador, miembro del Salón de la Fama, fue descrito como un hombre amable y generoso en el funeral, realizado en la localidad de Irondequoit, donde vivía.

Basilio se crió en una granja de cebollas en Canastota, en Nueva York, como uno de 10 hijos de inmigrantes italianos. De apenas 1,69 metros de estatura, Basilio atacó incesantemente a sus rivales y los agotó con golpes al cuerpo. Las dos emotivas y brutales peleas contra Robinson marcaron el cénit de su fama.

Basilio le quitó el cetro welter a Tony DeMarco en 1955 y añadió el cinturón mediano cerca del final de una carrera de 13 años.

Le sobreviven su esposa, cuatro hijos, ocho nietos y 10 bisnietos.