La ola de asesinatos y ataques violentos que azota a Sao Paulo se recrudeció este fin de semana con una veintena homicidios en diferentes puntos de la región metropolitana, informaron hoy las autoridades.

La noche entre el sábado y el domingo al menos doce personas perdieron la vida y otras doce resultaron heridas de bala, sumándose a las siete víctimas mortales registradas en la víspera, según recuentos de los balances de la Policía Militarizada y Policía Civil realizados por medios locales.

Tres de las víctimas murieron en enfrentamientos con la policía, un hombre fue abatido cuando intentaba robar un automóvil en el barrio de São Mateus y los otros dos perdieron la vida en un tiroteo en la ciudad de Santo André.

En la ciudad de São Bernardo do Campo un hombre y una mujer fueron asesinados en su casa por desconocidos que huyeron del lugar sin robar nada, lo que hizo sospechar a la policía de que se trató de una ejecución.

La mayoría de los incidentes ocurrieron en barrios periféricos y las ciudades del cinturón industrial de Sao Paulo, las zonas más azotadas por la ola de violencia, y que esta noche vivieron varios episodios de ataques a tiros de desconocidos contra personas que andaban por la calle.

Las autoridades atribuyen parte de los homicidios a acciones orquestadas por el grupo de narcotraficantes Primer Comando de la Capital (PCC), en represalia por las acciones policiales realizadas contra ellos últimamente, y parte a la violencia que es común a todas las grandes ciudades brasileñas.

El Gobierno brasileño y las autoridades paulistas anunciaron esta semana un plan para tratar de frenar la actividad criminal del PCC y cortarle sus vías de financiación.

Desde que comenzaron los ataques a principios de octubre, cerca de 240 personas han sido asesinadas en la región metropolitana de Sao Paulo, donde viven cerca de 20 millones de habitantes.

El aumento de la violencia ha llevado a muchos comerciantes de los suburbios a adelantar el horario de cierre de sus establecimientos por miedo a los ataques, que suelen producirse de noche, según el relato de medios locales.

Esta mañana cerca de 500 personas se manifestaron en la favela de Brasilandia para demandar el refuerzo de la seguridad, según informó el diario O Globo.