Mascota", el supuesto nuevo jefe de la banda de narcotraficantes y paramilitares de Los Rastrojos, fue capturado cuando presidía una "cumbre mafiosa" de 23 miembros de su organización en una finca del oeste de Colombia, aseguró hoy el director de la Policía Nacional, el general José Roberto León.

El oficial destacó que "Mascota", alias de José Leonardo Hortúa Blandón, se encontraba en el lugar junto a la "plana mayor" de Los Rastrojos, entre ellos el presunto segundo al mando del grupo y jefes de oficinas de sicarios, además de sus responsables.

La captura masiva, de la que el presidente Juan Manuel Santos dio cuenta de manera previa la víspera, fue realizada el pasado viernes en la finca Natalí, situada cerca del caso urbano de La Virginia, localidad en el departamento de Risaralda (oeste).

"Allí se encontraban discutiendo sobre cuál sería el accionar de esta banda en el suroccidente colombiano", dijo León en una conferencia con la prensa en Bogotá.

Además de "Mascota" o "El Enano", en el lugar estaban "Picante", alias de Nelson Mauricio Taborda, considerado el segundo al mando de la banda, y el responsable del grupo en el departamento del Cauca (suroeste), Edison Mariano Solarte (Chisga), lo mismo que cabecillas en al menos siete regiones del país.

El jefe policial indicó que Hortúa había sucedido en la jefatura de Los Rastrojos a "Diego Rastrojo", alias de Diego Pérez Henao, capturado el pasado junio en una operación binacional en el estado venezolano Barinas y deportado luego a su país, donde espera que se autorice su extradición a Estados Unidos.

Hortúa "trabajo siempre al lado de 'Diego Rastrojo', fue ascendiendo en la estructura criminal producto de su sangre fría y de su experiencia en el manejo del narcotráfico", agregó León, y señaló que tras la captura de Pérez tomó el mando y el control de rutas y ventas de estupefacientes de la red de Los Rastrojos.

El capo afronta procesos por secuestro, tráfico de armas, desaparición forzada, narcotráfico y utilización ilegal de uniformes e insignias de las fuerzas de seguridad.

El general León resaltó que "Picante" es "un delincuente de altísima peligrosidad" al que se le atribuyen numerosos homicidios, "muchos de ellos bajo el empleo de métodos extremadamente violentos o inusuales, como el desmembramiento" de cadáveres, práctica que, al parecer, aprendió en entrenamientos con carteles mexicanos.

La operación fue realizada por comandos transportados en helicópteros que también inmovilizaron once vehículos y decomisaron veinte teléfonos móviles, varias armas de fuego y cinco millones de pesos en efectivo (unos 2.754 dólares).

Además del narcotráfico, Los Rastrojos se dedican a la extorsión, que parece ser el motivo de la reciente matanza de diez campesinos cometida por esta banda en la población de Santa Rosa de Osos (noroeste).