El Ejército libanés advirtió hoy de que no permitirá que nadie perturbe la seguridad, tras los choques en la ciudad meridional de Sidón entre un grupo suní y otro chií, que dejaron tres muertos y seis heridos.

En un comunicado, el mando del ejército afirmó que "los enfrentamientos en el barrio Tamin cerca de un campo palestino causaron la muerte de tres personas, entre ellos un ciudadano egipcio, mientras que otras seis resultaron heridas".

"Las fuerzas armadas han incrementado sus unidades y han impuesto un cordón de seguridad, realizan patrullas a pie y mecanizadas y han establecido puntos de control", agregó.

Los choques se produjeron entre partidarios del jeque suní Ahmar Asir y seguidores del grupo chií Hizbulá, después de que los primeros rompieran una foto del líder del grupo chií, Hasan Nasralá.

"El ejército hará redadas para detener a los francotiradores y advierte de que no tolerará ningún intento de perturbar la seguridad y actuará de modo firme contra cualquiera sin tener en consideración al grupo al que pertenece", señalaron las fuerzas armadas.

Desde que comenzó la revuelta en Siria, el jeque Assir ha multiplicado sus críticas contra el presidente sirio y exige el desarme del Hizbulá, a quien acusa de ser obedecer a Siria e Irán.