China presentará esta semana un nuevo modelo de drones (aviones espía no tripulados) de bajo coste de fabricación propia en la feria de aeronáutica que se inaugura el martes en la provincia sureña de Cantón, desveló hoy el diario "South China Morning Post".

Se trata del "Wing Loong", un vehículo aéreo no tripulado (UAV, en sus siglas en inglés), fabricado por la Corporación de Aviación Industrial China.

Con él, China entrará en el mercado de los UAV con un modelo cuyo precio se sitúa muy por debajo de sus rivales estadounidenses o israelíes, los dos únicos países que actualmente cuentan con esa tecnología.

Según el periódico, el "Wing Loong" tiene un gran parecido al "MQ-9 Reaper" de fabricación estadounidense, si bien, en cuanto al tamaño, se asemeja más a su "MQ-1 Predator".

El nuevo avión espía chino pesa 1,1 toneladas, mide 9 metros de largo y 14 metros de ancho.

El "Wing Loong", que puede ser usado para operaciones militares y civiles, puede alcanzar una altitud de 5.300 metros y tiene un alcance de 4.000 kilómetros.

Un experto chino en materia militar citado por el "South China Morning Post", Wong Dong, consideró que el nuevo drone podría tener "mucho éxito" en el mercado internacional de armas por su precio de menos de 1 millón de dólares cada uno.

"A medida que el 'Loong Wing' puede llevar dos misiles aire-tierra, además de otras características de los UAV, como el ser más pequeños y más silenciosos, docenas de países, sobre todo los del tercer mundo, tendrán un gran interés en la comprarlos", afirmó Wong.

Además del nuevo drone, se espera que China presente en la citada feria una réplica de su segundo caza, que se ha denominado "J-31" y que guarda parecido a los "F-35" estadounidenses.

En el evento, también se exhibirán varios cohetes de largo alcance capaces de atacar objetivos en un radio de 400 kilómetros.

China anunció en septiembre que desarrollará el uso de drones para la vigilancia de sus aguas territoriales, en un momento de tensiones con países vecinos como Japón, Filipinas o Vietnam por la soberanía de varios archipiélagos.

El objetivo de Pekín es disponer de servicios de vigilancia mediante drones en toda la costa china hacia el año 2015.

Los drones han sido utilizados principalmente con fines militares, especialmente por Estados Unidos.