Un gran número de personas resultaron hoy heridas en enfrentamientos registrados en el norte de Baréin entre la policía y los asistentes al funeral de un joven chií, fallecido el viernes durante protestas, según pudo constatar Efe.

Miles de personas acudieron a la aldea de Samahij para participar en las exequias de Ali Abás Radhi, de 16 años, que la oposición ha calificado de "mártir", aunque las autoridades aseguran que su muerte fue un accidente y no se debió a la intervención policial.

Para intentar evitar aglomeraciones, las fuerzas de seguridad instalaron puestos de control en las carreteras que conducen a Samahij e impidieron a cientos de personas llegar al lugar.

Pese a estas medidas, tras el funeral estallaron choques entre los asistentes y los policías, que se saldaron con numerosos heridos, aunque se desconoce si alguno está en estado grave.

Ante el aumento de los incidentes, la Guardia Nacional de Baréin, una fuerza militar especial, comenzó hoy a desplegarse en algunas zonas del país, entre ellas la isla de Muharraq, donde se encuentra Samahij.

Estas tropas están desde esta jornada presentes también en la isla de Sitra, donde a diario hay enfrentamientos entre opositores y fuerzas del orden.

Este despliegue es el primero de fuerzas militares desde el levantamiento de la ley marcial el año pasado. La Guardia Nacional se mantiene en la emblemática rotonda Lulu, que permanece cerrada, pero no estaba presente en otros sitios.

El joven Radhi murió ayer cuando trataba de unirse a un rezo comunitario convocado por la oposición en la localidad de Duraz, sitiada por las fuerzas de seguridad y escenario de choques entre opositores y agentes.

Según denuncian sus familiares y los testigos consultados por Efe, Radhi fue detenido por la policía junto a otros que intentaban romper el bloqueo a Duraz y atropellado por un coche cuando huía de los agentes.

La oposición llamó en esa jornada a un gran rezo con el ayatolá Isa Qasim, el líder religioso de los chiíes, ante los rumores de que puede ser también blanco de acciones legales de las autoridades de Manama.

Estos rumores llegan después de que el Gobierno de Baréin retirara hace tres días la nacionalidad a 31 activistas chiíes, entre los que hay líderes opositores, exdiputados y religiosos.

El pasado 30 de octubre, el Ministerio del Interior prohibió todas las protestas en el país hasta que se restablezca la seguridad, con el objetivo de "proteger la unidad nacional".

Desde febrero de 2011, Baréin, con una población de mayoría chií, es escenario de protestas contra la minoría suní gobernante, que en ocasiones han derivado en disturbios. EFE