El rejoneador español Leonardo Hernández se encontró con un buen toro, cortó dos orejas y salió a hombros en la tercera corrida de la feria de Tlaxcala, centro de México, en la que los diestros mexicanos José Mauricio y Diego Silveti se fueron de vacío por fallar con la espada.

Con lleno total en la plaza, se lidiaron dos toros de Fernando de la Mora para rejones, primero y cuarto, éste último magnífico, y el ganadero dio la vuelta al ruedo; dos de Montecristo, segundo y tercero, manejables, y dos de José María González, quinto y sexto, que cumplieron.

Hernández, con el que abrió plaza, tuvo momentos brillantes sin redondear para escuchar palmas. El cordobés se superó con el buen cuarto y ya mostró esas cualidades que tiene como torero a caballo, labor muy interesante, mató de rejón de muerte y fue premiado con las dos orejas y al final salió a hombros de la plaza.

José Mauricio tuvo poca suerte con el sorteo y le correspondió el peor lote. Muy bien con el segundo pero pinchó y saludó desde el tercio. En el quinto estuvo dispuesto con destellos y fue aplaudido.

Silveti estuvo toda la tarde esforzado y con enormes deseos de agradar, pero como le ha sucedido en sus últimas actuaciones, no estuvo fino con el acero: ovación en el tercero y aplausos en el sexto con aviso.